#HistoriasEnPandemia

En pandemia, la cooperativa lleva instalados 16 equipos de WiFi público en Monte Buey

 

El objetivo principal es que los alumnos y alumnas sin conectividad, puedan acceder gratuitamente a los contenidos educativos digitales.

  

La situación del Covid-19 alteró todas las normalidades posibles de nuestras vidas y lo seguirá haciendo por un tiempo más. En la mayoría de los países del mundo, las escuelas cerraron sus puertas durante los períodos de mayor circulación del virus.

Según datos de la Unesco, esta situación afecta a 1.500 millones de niños, niñas y jóvenes del planeta, casi un 90%. 

En Argentina, a pesar de las diversas estrategias de los Estados Nacional y Provinciales para garantizar el acceso a los recursos educativos digitales de 10 millones de estudiantes, una parte de esos alumnos y alumnas no tiene acceso a las tecnologías y esta condición acentúa aún más las desigualdades. En este contexto, la respuesta no puede ser única.

Como contamos en otras oportunidades en nuestras historias en pandemia, en muchas comunidades dentro del territorio nacional, las cooperativas de servicios públicos han garantizado una distribución de la conectividad procurando acortar la brecha digital.

 

  

Otra de estas historias transcurre en la localidad Monte Buey, ubicada en una pujante zona agro productiva del este cordobés, donde otra cooperativa es protagonista. Con el inicio de la cuarentena y lo que luego fue el aislamiento, “pudimos relevar que muchos chicos no tenían posibilidades de acceder a Internet, por lo tanto a la educación”, explicó Lisandro Diani,  de la gerencia de Servicios de la Cooperativa Eléctrica de Monte Buey. Sobre una localidad de 8000 habitantes, cerca de 200 niñas y niños no contaban con Internet en sus hogares, según los datos relevados por la entidad y con la colaboración de las escuelas.

Ante esta problemática, la cooperativa comenzó con la instalación de antenas WiFi públicas que posibilitan la conectividad gratuita. Hasta el momento, se instalaron 16, restan otras 4, en base a un trazado que señalaba zonas de mayor demanda de conectividad.

Según pudieron relevar, en los dos meses que llevan instalando las antenas, “Se han detectado cerca de 1100 dispositivos conectados”.  Si bien no se conoce si las personas que acceden son aquellas que verdaderamente lo necesitan, desde la cooperativa entienden que esto ha sido una solución para muchas familias.

Actualmente, el cooperativa está llegando al 100 % de despliegue de fibra óptica en la localidad y en proyecto está asistir con las antenas WiFi a la localidad de Saladillo, ubicada a 10 km de Monte Buey, donde la cooperativa brinda energía e internet.