Normativa

Santa Fe tiene la primera ley de eficiencia energética del país

 

Crea un registro de certificación de viviendas identificadas con una etiqueta similar a la de los electrodomésticos.

 

La iniciativa impulsada por el Gobierno de Santa Fe, y aprobada en Diputados de la provincia, tiene por objetivo introducir el etiquetado de eficiencia energética en los inmuebles destinados a vivienda. El objetivo es que resulte un instrumento de información para los usuarios a la hora de comprar o alquilar.

“La ley tiene un aspecto ambiental muy importante, pero también tiene un impacto en la economía de las familias”, señala la secretaria de Estado de la Energía Verónica Geese. Con la quita de los subsidios a la energía, esta información ha tomado mucha más relevancia al momento de comprar o alquilar una vivienda, agregó la funcionaria en diálogo con Colsecor noticias.

La normativa santafesina, la primera en su tipo a nivel de una provincia, no es de carácter obligatorio, pero desde el Estado aspiran a que “los municipios, que son los encargados de regular las construcciones, adhieran a la misma”.

 

 De la A a la G

Al igual que en los electrodomésticos, las etiquetas de eficiencia energética para las viviendas establecen categorías de la “A” a la “G”, de mayor a menor eficiencia.  Ese rango determina la clase de eficiencia energética de una vivienda, asociada a valores del Índice de Prestaciones Energéticas, conforme el procedimiento desarrollado por la Secretaría de Estado de la Energía de la provincia y que fuera adoptado por el Comité Argentino de Normalización y Certificaciones (IRAM) como documento base para la elaboración de la normativa técnica de alcance nacional IRAM 11.900 / 2017.

“La etiqueta no sólo dice en qué índice está ubicada una vivienda sino que el profesional que las realiza te puede indicar qué se puede cambiar para ser tanto más eficiente.  La información no sólo te muestra cómo estás sino hasta dónde podés llegar”, señala Geese.

La etiqueta estará determinada por aspectos relacionados al diseño arquitectónico de la vivienda: orientación, protecciones solares, sistemas constructivos, calidad y estado de las aberturas, infiltraciones de aire, y los sistemas de calefacción, de refrigeración, de calentamiento de agua y de iluminación instalados, así como también las eventuales instalaciones de energías renovables.

Los profesionales del campo de la construcción serán los responsables de evaluar la eficiencia energética de una vivienda y podrán elaborar las etiquetas mediante una herramienta online, luego del relevamiento.

"La ley es algo que nos sirve a todos", señaló la funcionaria. Muchas veces en Argentina no tenemos estas cuestiones muy trabajadas y las distribuidoras de energía tienen que hacer inversiones extras, que se utilizan solo en momentos de demanda pico para un par de días al año. Trabajar en eficiencia energética es la base de cualquier planeamiento en inversiones para las distribuidoras eléctricas y de gas”, concluyó Geese.