Nuevo funcionario

Un cooperativista asumió la Subsecretaría de Acción Cooperativa en La Rioja

 

 

Alejandro Romero, un histórico dirigente del cooperativismo, estará al frente del organismo que ahora integra la Secretaría de Articulación Social y Participación Solidaria, dependiente del Ejecutivo.

 

Desde agosto, Alejandro Romero fue designado en la Subsecretaría de Acción Cooperativa y Mutual de La Rioja, dependiente de la jerarquizada Secretaria de Articulación Social y Participación Solidaria a cargo de Guido Varas.

En diálogo con COLSECOR noticias, Romero -  miembro histórico de la cooperativa Copegraf que edita El Independiente - señaló que al depender del Ejecutivo, el área tendrá  “mayor presupuesto”, un reclamo que el sector cooperativo demandaba hace tiempo.

Sin experiencia en la función pública, dijo que además de responder el Gobernador “mi compromiso es con todo el sector”.

 

¿Qué características tiene el sector cooperativa en la provincia?

Acá no existe el cooperativismo de servicios públicos como en Santa Fe, Córdoba o Misiones. En nuestro caso el fuerte son las cooperativas de trabajo y algunas agroalimentarias o de producción, como La Riojana. Después están todas las que se conformaron como “Argentina trabaja” vinculadas fuertemente a los municipios. Estas cooperativas, luego del cambio de Gobierno nacional, han quedado conformadas legalmente pero sin la posibilidad de generar fuentes de trabajo. También hay algunas empresas recuperadas que se formaron a partir de empresas que se fueron. En La Rioja había un gran parque industrial donde había empresas textiles y del calzado - estas últimas trabajan fabricando para marcas importantes como Adidas y Puma – y hace unos dos o tres años estos empresarios se fueron y los trabajadores se conformaron en cooperativas para continuar trabajando.  En Chilecito, Chamical y Sanagasta se hacen calzados con muy buena mano de obra y maquinaria, pero ahora estamos tratando de encontrar mecanismos de comercialización para estos productos.

El ámbito textil también ha dado impulso a que se conformen cooperativas que empezaron siendo talleres. En el interior esto ha venido cubrir una necesidad muy fuerte y estamos trabajando de forma de articular la cultura del compre-cooperativo. Se produce con buena calidad ropa de cama y para hospitales. Lo que sucede es que estas empresas están trabajando por pedido y no tienen un mercado abierto.

 

¿Cómo piensan trabajar con las cooperativas que nacen de la crisis?

No queremos que se creen cooperativas solamente ante la posibilidad de que un empresario tenga que dejar la planta. Nosotros tratamos que se tome conciencia y decidan asociarse para afrontar la difícil situación que tienen. No es fácil generar conciencia, nuestra provincia como otras tantas tiene una fuerte injerencia del Estado como generador de puestos de trabajo y sin duda estamos con un Estado que ya no puede captar más mano de obra. En el ámbito privado, si hoy cuesta en provincias donde es más atractivo invertir, no te imaginas en lugares con menos recursos. Por eso estamos sosteniendo que la alternativas más valida es la de poder agruparse. Vivimos en un mundo muy individualista y tenemos muchos factores que nos juegan en contra pero somos optimistas.