Entrevista

Rafael Altuna: “Contamos con las personas como protagonistas del proceso”

El profesor de Mondragon Unibertsitatea, la universidad cooperativa del Grupo Mondragón creada hace 20 años, dijo que el cooperativismo asociado es una respuesta “genuina y legítima” a los desafíos que hoy plantea la sociedad. Habló de Mondragón en el contexto independentista español.

 

 

En su tercera visita a Argentina, Rafael Altuna Erle ofreció algunas capacitaciones y mantuvo encuentros con dirigentes locales con el objetivo de articular vínculos entre el cooperativismo vasco y argentino. “La idea es trabajar líneas de colaboración pero tenemos que conocernos”, dijo.

En diálogo con COLSECOR Noticias, comparó el cooperativismo vasco con las experiencias que ha podido conocer de Argentina. “El cooperativismo que más he visto es el eléctrico y de trabajo asociado”, expresó y agregó que en su país no existen experiencias de prestación de servicios públicos llevadas adelante por cooperativas o iniciativas privadas sino que estas tareas las realizan los municipios. “En ese punto sí que hay una diferencia entre el cooperativismo eléctrico de Argentina y el de Mondragón”.

“Nosotros tenemos el cooperativismo de trabajo asociado y actuamos en diferentes sectores industriales, tenemos más de 100 empresas. En el caso de los servicios sociales para nosotros es algo muy alejado, sólo tenemos una única empresa que se dedica al cuidado de personas en geriátricos y centros de día”.

El Grupo Mondragón tiene presencia en el País Vasco, en el Estado español y en el extranjero. “Esas tres realidades se combinan y trabajamos en los sectores industriales: la automoción, la construcción, la máquina herramienta, componentes electrónicos, también tenemos una cooperativa de distribución, un banco, la Universidad y los centros tecnológicos. Todo eso ha generado un ecosistema para llevar a cabo nuevas iniciativas donde se comparten los recursos. Somos 75 mil personas asociadas a Mondragón”

 

No se conocen otras experiencias de cooperativas con expansión internacional. ¿Cuál ha sido la clave para el crecimiento y el desarrollo de Mondragón en sectores tan competitivos?

Creo que una de las diferencias principales entre el cooperativismo asociado en Argentina y en Mondragón es que aquí se ve como una respuesta a la crisis, asociado a las empresas recuperadas. No es el caso de Mondragón donde entendemos que el trabajo asociado es una respuesta genuina, original y perfectamente legítima a los retos que una sociedad se plantea. No surge para dar respuesta a una crisis puntual sino que es un modelo diferente al modelo de capitales, que entiende que las personas trabajadoras se pueden asociar y pueden llevar a la práctica un proyecto. Es una mejor manera de llevar adelante esos proyectos empresariales.  

 

¿Cómo se amalgama el sistema cooperativo en un contexto de producción capitalista donde están insertos Uds.?

De cara al exterior, al cliente, nosotros somos una empresa más donde se mira el resultado de lo que nosotros hacemos. En ese sentido la cooperativa se esfuerza en incorporar la mejor tecnología y en hacer las mayores inversiones. De cara interna organizativamente están los cambios; en el hecho de contar con las personas como protagonistas de ese proceso y con capacidad de decisión y de respuesta. Esa es una persona cooperativa, es aquella que toma la empresa en sus manos y junto con el esfuerzo de todos lo trata de llevar adelante, siendo partícipes y protagonistas.

 

¿Cómo se sostiene la dimensión humana en estructuras tan grandes?

El tema de la dimensión es importante. Nosotros tenemos cooperativas medianas de 200 a 300 trabajadores y luego tenemos grandes empresas de 1.500 o 2.000 trabajadores que a la hora de organizarse o comunicarse lo hacen a través de equipos donde la comunicación es mucho más efectiva, donde el intercambio es mucho más real y es ahí donde la vivencia cooperativa tiene cabida. Las 1500 personas se juntan en la asamblea general a fin de año pero no es suficiente, hay que hacerlo a través de equipos, de espacios reducidos de hasta 30 personas que desarrollan proyectos y definen las reglas de juego de ese equipo. Necesitamos tamaño humano, es imposible ponerse de acuerdo entre 1.000 personas.

 

 

 

Hace unos años Fagor, una de sus empresas del Grupo, quebró. ¿Cómo atravesaron ese proceso?

Estamos hablando del 2013. Cuando hablamos de Fagor estamos hablando de 9 unidades de negocios y una de éstas era la de electrodomésticos, donde en el año 2013 trabajaban 3.000 personas en diferentes plantas. Venía arrastrando una crisis importante que se agudiza en el 2008 por la crisis financiera mundial que hizo que la venta inmobiliaria descendiera absolutamente y eso afectó a muchos sectores. Fagor Electrodomésticos producía para esos hogares así que cuando la venta de casas desciende absolutamente  Fagor se ve afectada también hasta tal punto que su viabilidad se puso en cuestión y llegó a la quiebra. Y como en ocasiones anteriores, aunque no tan agudas, hubo que dar respuesta por parte del resto de las cooperativas y se pusieron en funcionamiento todos los mecanismos de solidaridad de tal manera que al día de hoy la realidad social está resuelta en el sentido de que los trabajadores fueron reubicados en otras cooperativas, otras a prejubilación, indemnizaciones de tal manera que cuatro años más tarde esa herida provocada por la crisis está solucionada. Eso no quiere decir que no hemos aprendido de esa realidad y estamos tratando de introducir mecanismo para no llegar a esas situaciones. Pero claro, cuando hablamos de empresas cooperativas que actúan en el mercado pues el riesgo de que eso ocurra es como en cualquier empresa.

 

¿Cómo se posicionan ante los procesos independentistas españoles?

Estamos en un mundo con mayores incertidumbres, con procesos políticos, identitarios y de otro tipo que son menos controlables. Bueno, evidentemente el Grupo Mondragón no es ajeno a esas realidades pero habrá que ir viendo la evolución.  No obstante yo creo que la realidad económica y la política van por distintos lados. Si un grupo industrial lo hace bien en una situación pues lo va a seguir haciendo bien. Yo creo que esa realidad no le va afectar de una manera sustancial. No lo creo. Si Mondragón ha venido haciendo negocios con Gran Bretaña y lo ha venido haciendo bien pues esperamos que sea así.

 

Y cuál es la posición del Grupo en relación a estas reivindicaciones?

Mondragón no se define con respecto a eso, somos 75 mil personas y cada una opinará de diferente manera.

 

Pero el lugar que tiene en la economía tanto Catalunya como el País Vasco no es menor.

Cataluña es un motor importante del país, es una de las zonas más industrializadas y económicamente más potentes. El País Vasco también lo es, eso es una realidad. ¿Qué va a ocurrir? Es una incógnita, al día de hoy nadie sabe. Pero yo no creo que la solución que se va a producir será traumática, sino por lo que estoy viendo veo que va a primar la racionalidad, el acuerdo y la negociación donde todas las partes salgan ganando. Pese a que las posiciones hoy puedan ser muy distantes, creo que la racionalidad dice que aunque sea en el último segundo se va a llegar a un acuerdo. Es que no puede ser de otra manera. Yo confío en que eso se produzca, antes o después. Habrá que sentarse con perspectiva histórica, con sentido de Estado y eso sí que está faltando desde luego y es un caldo de cultivo que se viene arrastrando a lo largo de los años