Aniversario

La cooperativa eléctrica de Charlone cumplió 60

Prestando servicios en condiciones extremas

La entidad comenzó a prestar energía en 1957. Con la consolidación de este servicio, el pueblo fue demandando otras prestaciones que vinieron de la mano del desarrollo, pero siempre priorizando los valores cooperativos. 

 

 

 

Este mes de julio, la Cooperativa de Provisión de Eléctrica, Obras y Servicios Públicos Charlone está celebrando seis décadas de existencia. En el  marco de los festejos, la entidad que preside Jorge Morgavi realizó el  sábado 22 de julio el acto conmemorando de la fundación, donde se rindió homenaje a los pioneros de la entidad y a socios, empleados y consejeros que han forjado la historia de la misma.

 

 

 Mirá el documental de los 60 años 

El origen

El origen

La falta de suministro eléctrico en el pueblo fue la semilla de esta cooperativa de servicios de Coronel Charlone, sin duda un hecho común en aquellos tiempos en los pueblos y comunas alejados de las concentraciones urbanas. Hasta 1955, un ya desgastado motor propiedad de un español permitía tener algunas horas de luz en el pueblo. Pero un día dejó de andar. Por casi un año, sólo los faroles del club iluminaban las noches. “Cuando veíamos luz en otro lado, seguro era porque alguien había muerto”,  cuenta uno de los primeros asociados en un documental que rescata los orígenes de la entidad.

Fue entonces que un grupo de vecinos, entre los que estaban Miguel “Lalo” Roigé, se organizaron en cooperativa y aportaron dinero para comprar un motor de tractor con el que empezaron a dar luz desde la tardecita y hasta la 1 de la madrugada. Este impulso fue el origen de la entidad que fue consolidando el servicio y dando lugar a otras necesidades.

“Después vino el desafío de hacer el tendido eléctrico para traer la alta tensión”, describe Damián Roigé, expresidente de la cooperativa e hijo de Lalo.

Las anécdotas de esos primeros años permiten aproximarnos a la visión y a los retos que debían afrontar aquellos fundadores.  Cuando las costumbres indicaban que los muestos se despedían en su casa, la cooperativa propuso tener el servicio de sepelio con una sala velatoria. “Algunos nos apoyaron, pero muchos nos querían matar”, cuenta uno de los primeros socios.

La cooperativa fue sumando otros servicios y absorbiendo las prestaciones estatales a las que le sumó tecnología, como el caso de la oficina de Entel.

La llegada de la televisión de la mano de la cooperativa, hace más de 20 años, fue un acontecimiento no sólo en Charlone sino en la región.  En aquellos años “la televisión por cable era algo ajeno a las poblaciones chicas y nadie ni ninguna empresa lo venía a prestar en las mismas condiciones que en una ciudad porque no era rentable”,  cuenta el expresidente Damián Roigé.

Elvira Ponso - compañera de vida de Miguel Roigé - recuerda entre sonrisas orgullosas que su esposo junto a Héctor Calderón fueron los responsables de pasear en una camioneta por todo el pueblo un televisor para que la gente pudiera observar  cómo se veían las señales que llegaban por entonces.  “La gente venía a ver los partidos, los pocos que se veían, al pueblo. En eso la cooperativa fue una adelantada”, recuerda Elvira.

Lo más importante a la hora de armar una cooperativa es “el deseo de querer constituirla”, aporta Damián como clave para el sostenimiento de la entidad.