Santa Fe

Ramona: “Se ha podido retirar el agua del pueblo”

Zona rural de Rafaela

Uno de los pueblos santafesinos afectados por las lluvias de la semana pasada recupera de a poco su rutina. El campo es el sector más golpeado.

 

 

Ubicada a 50 kilómetros de Rafaela y cerca de la frontera cordobesa, Ramona ha sido noticia estos días por la inundación del pueblo donde viven cerca de 2.000 personas. La situación de esta localidad es semejante a los que sucedió en Freyre, Porteña, Brinkmann o Jovita: lluvias torrenciales, suelos que ya no retienen el agua que se mueve por la geografía sin contemplar absolutamente nada.

Ramona soportó hace una semana 400 milímetros y el 80% del casco urbano quedó bajo agua.

“Hoy el panorama es más alentador porque se ha podido retirar el agua con las bombas y se ha terminado una muralla para contener lo que viene de los campos. Pero dependemos del factor climático, que deje de llover”, describió a COLSECOR Noticias el presidente de la Cooperativa Eléctrica de Servicios, Obras Públicas 25 de Mayo, Víctor Pairone. Según el dirigente, esta es la segunda inundación que soportan en menos de un año y si bien llovió menos esta vez, el agua que ingresó de los campos fue mucha. “Esto pone en claro que hay algo que no está funcionando”.

Pairone por estos días toma los reclamos de los asociados al serevicio de Internet como un empleado más de la cooperativa, tratando de restablecer la prestación en la localidad. “Se nos quemó un servidor y seguimos reponiendo módems todavía”, explica.

El impacto de las inundaciones afecta en mayor medida al motor productivo de la zona: el campo y en particular a los tamberos. Por eso, el gobierno de Santa Fe extendió la emergencia agropecuaria mientras asisten a la población.

“Hoy estuve hablando con un productor que me señaló que apenas pudo levantar un 10% de toda la cosecha y están sacando animales. Esta situación influye más en la zona rural porque el pueblo se recupera, pero el campo va a ser más difícil de solucionar”, dice Pairone.

Consultado por una solución a este problema que vienen padeciendo desde hace unos cinco años, el hombre de Ramona dice que “hasta que no se haga un buen desagüe al Salado esto va a seguir pasando”. El canal Vila-Cululú, dice, que recibe el agua de la zona está quedando chico.