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Cine en pandemia: un intento para conversar en la virtualidad

 

 

Con talleres de cine online, el cineclub de la Cooperativa Eléctrica de Monte Buey busca sostener el espíritu del espacio cultural.

 

El cine es esencialmente un lugar de encuentro en la localidad, dice Martín Olivero, quien está al frente del cine Lorenzo Quinteros hace 15 años. “Para mucha gente, ir al cine es la salida para encontrarse con otros”, sostiene  mientras prepara el mate que compartimos virtualmente en esta charla. “Mis viejos que ya son grandes y viven en Monte Buey, esperaban el sábado para ir al cine”, agrega.

  

 

Al inicio de la cuarentena, pensando que esto podía durar un mes o dos, “empezamos a compartir películas que estaban disponibles en Internet, a través de las redes sociales,  para sostener el contacto. Después el canal nos dio un espacio para exhibirlas pero en un momento sentimos que era necesario hacer algo más para que el espacio del cineclub estuviera presente y no sólo fuera llenar un espacio con una película. Es así que surgen los talleres educativos de cine, que armamos también desde nuestras casas con las herramientas que tenemos”, dice Martín.  Para realizarlos contaron con el asesoramiento de docentes del Ministerio de Educación.  

“A medida que iban surgiendo temas, por ejemplo el sonido, los canalizábamos a través de estos contenidos educativos”.  La respuesta de los chicos fue hermosa, “se prenden, mandan videos comentando qué peli les gustó y cuál es su favorita”, explica Martín. “Para nosotros fue y es un modo de adaptarnos y seguir ofreciendo otras cosas”. 

 

 

Un trayecto de 15 años

 

El cineclub Lorenzo Quinteros nació por iniciativa de la propia cooperativa eléctrica de Monte Buey que buscaba  ofrecer a la comunidad un espacio distinto a los servicios que prestaba regularmente.  Cuenta Martín, que es oriundo de Monte Buey aunque reside hace muchos años en la ciudad de Córdoba, que lo convocan en ese entonces para comenzar con una experiencia para proyectar películas, que iba a durar dos o tres meses,  pero que finalmente nunca paró.  “Principalmente fue por la respuesta de las maestras y los chicos porque hicieron uso de este espacio como algo que iba más allá de ver una película. Creo que fue importante proponer un espacio para hablar libremente de lo que estábamos viendo. La gente está acostumbrada a ir al espacio y hablar de cine, comentar la película. Eso es el cineclub”. 

  

La sala de la cooperativa proyecta películas para niñas, niños y también es un espacio esencial para las personas mayores. “Pensá que el cine más cercano está a una hora de viaje. Además, las funciones son gratuitas”, aclara Olivero.

En todos estos años, el cine fue conformando una videoteca que es hoy material didáctico para las escuelas. “Si tenemos una peli de algún tema que quieran tratar, abrimos el espacio para que vengan. Las películas no salen de la sala sino que la idea es reforzar el hábito que implica prepararse para ir a ver una película”.

En 2010, el cineclub cuyo nombre originario fue El Resplandor (Stanley Kubrick) pasó a llamarse Lorenzo Quinteros, en homenaje al actor oriundo de Monte Buey. Este espacio  ha sido artífice de la visita a localidad de figuras de la cultura nacional, como así también de actores, productores y directores del país. El cineclub y videoteca Lorenzo Quinteros fue declaro de Interés Cultural por el municipio local y sus contenidos son  un Bien Protegido.  Las actividades desarrolladas también fueron reconocidas como de Interés Cultural, por la Secretaría de Cultura de la provincia de Córdoba en 2011.