Empresa Recuperada

La cooperativa del Bauen otra vez ante la sombra del desalojo

Eva Lossada, presidente de la cooperativa (Foto: La Poderosa) 

 

En la audiencia del martes 25, la Justicia les propuso un plazo de siete días para que lleguen a un acuerdo con la ex patronal.

 

Ayer martes los casi cien trabajadores que gestionan la cooperativa del Hotel Bauen, en Buenos Aires, fueron citados por la jueza María Paula Hualde quien les comunicó que tienen siete días hábiles para llegar a un acuerdo económico con la familia Iurcovich que reclama el edificio. Si no hay conformidad, la causa del desalojo continuará en la Justicia.

Según dijeron los propios trabajadores, “no es la primera vez que nos ofrecen dinero para abandonar el hotel”, señaló el vicepresidente de la cooperativa, Federico Tonarelli y dijo que lo resolverán en asamblea.

“Desde el 2003 dormimos con un ojo abierto, sin saber lo que puede pasar con nuestros puestos de trabajo. ¿Saben lo que se siente vivir así? Todos los años es un volver a empezar y queda más claro que este Gobierno querrá destruirnos hasta el último día que le quede. Por eso, ahora es cuando más fuertes debemos estar”, dijo Eva Lossada, presidenta de la cooperativa en declaraciones a La Poderosa, tras conocer la decisión de la Jueza. “Desde hace 16 años amenazan con desalojarnos y aún mantenemos las mismas convicciones. Seguiremos resistiendo y no sólo por tratarse del pan de nuestras familias, sino porque el Bauen es de todas y todos".

Los tiempos apremian y ya no quedan opciones judiciales. El último recurso extraordinario para evitar el desalojo presentado por los trabajadores en diciembre pasado fue rechazado por la Corte Suprema.

Sin embargo, los trabajadores elevaron hace dos días un reclamo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos ( CIDH), ya que un eventual desalojo afectará el derecho al trabajo.

 

Organizados por el trabajo

Hace 18 años, cuando la empresa chilena Solari  - de la familia Iurcovich – propietaria del hotel quebró, los exempleados se organizaron para preservar sus trabajos. El proyecto de autogestión de los trabajadores llevó dos años de organización y recién se puso en marcha en 2003. Desde 2007 resisten el desalojo del edificio.

En 2016, y luego de diversas instancia judiciales, la cooperativa logró que se sancionara en el último día labor parlamentaria una ley que declaró al edificio de “utilidad pública” y “sujeto a expropiación” por parte del Estado a cambio de los créditos impagos durante 40 años con los que se edificó la propiedad. De este modo, el Bauen pasaría a ser del Estado y sería otorgado en comodato a la cooperativa. Pero en diciembre de ese mismo año, el presidente Mauricio Macri la vetó la ley de expropiación.  

En medio de la ofensiva judicial, la Agencia Gubernamental de Control les prohibió hace una semana reabrir el teatro del hotel cerrado hace años, por no tener la habilitación, algo que el gobierno porteño les niega, afirman los trabajadores.

Los tiempos se acortan y esta será una semana clave para una lucha que excede a los propios trabajadores y ha sido tomada por amplios sectores sociales, de trabajadores y de la cultura como propia.