Memoria

Hace 17 años, las cooperativas alzaban su reclamo en las calles de Córdoba

Archivo Fecescor

Un 15 de marzo, las 207 cooperativas de energía de Córdoba marchaban por la Capital en protesta por la situación que atravesaba el sector en esos momentos.

 

 

 

Era el año 2000, y el entonces gobernador José Manuel De la Sota ponía énfasis en implementar la “modernización del Estado”, entendida como la aplicación de la lógica del sector de negocios a los servicios públicos. Entre las reformas pensadas para llevar a cabo ese “nuevo Estado”,  se planteó la privatización de la Empresa Provincial de Energía (Epec), que finalmente se frustró por el contexto económico  adverso y la oposición de los sindicatos, de las cooperativas y de gran parte de la sociedad.

En ese contexto, las 207 cooperativas de base de Córdoba, alineadas en las federaciones Fecescor y Face Córdoba, se manifestaron en la capital provincial expresando su disconformidad ante las intenciones del Gobierno de De la Sota. Fueron 700 vehículos marchando por las arterias centrales, recuerda hoy en una publicación Face Córdoba. 

“La resolución 710/99 del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre) modificaba los valores del costo del trasporte de la energía, favoreciendo de manera notable el valor de la futura empresa transportista provincial y afectando a las cooperativas, quedando éstas expuestas a vender la energía casi al costo a los grandes usuarios de su mercado, sumadas a una serie de medidas que implicaban el aniquilamiento del sector”, dan cuenta desde una de las federaciones que integra al sector cooperativo de los servicios públicos.

Además de la marcha por el centro de la capital provincial, las federaciones plantearon amparos judiciales y reuniones con el Poder legislativo y Ejecutivo. Finalmente, el malestar social y las acciones de los actores involucrados frustraron las intenciones de privatización de la Epec. En ese contexto, las cooperativas acordaron la Adecuación y Transformación del Sector Cooperativo que se tradujo en “el Contrato de Concesión a Distribuidores Cooperativos, reconociendo con una vigencia de 35 años la delimitación de las áreas de prestación de cada cooperativa, el derecho a exigir aportes a sus asociados por costos operativos o por economías de escala, y por sobre todo ratificaba la preexistencia de las cooperativas a la legislación específica en materia energética y a la empresa provincial de energía”.

“Son muchas las reflexiones que pueden hacerse al evocar este acontecimiento histórico, de la acción colectiva y la fuerza del movimiento cooperativo para transformar su realidad no sólo por su capacidad para producir crecimiento y empleo sino también por su determinación para fijar una línea cuando las burocracias provinciales o nacionales avanzan sobre el esfuerzo y la buena administración de varias generaciones, de poblaciones del interior, que gracias a las cooperativas cuentan con servicios indispensables para el desarrollo de su vida económica y social”.

 

Fuente: Face Córdoba