Editorial

COLSECOR y las cooperativas asociadas en el camino de la modernización

 

No existe la modernización de una sola vez y para siempre. Es palmaria la reflexión. Se trata de saber ubicarse en la época y gestionar la transición con planificación de los pasos para evolucionar.

El entorno es cambiante. Hay que prevenir, anticiparse. Ejercer el control de las variables para un seguimiento exhaustivo. Es necesario tener tanto de motivación como de aplomo suficiente para encauzarse correctamente sobre la superficie en la que brotan, los problemas que merecen ser pensados como también las nuevas posibilidades que hay que descubrir.

El que es indiferente a los hechos y no procura comprenderlos, ira al desván donde se guarda solo el pasado que queda en desuso. Es el temible punto ciego de la morgue habitada por lo anacrónico. No nos puede pasar.

La dimensión temática que tratamos de plantear es la revitalización permanente de nuestras cooperativas y que ese precursor de voluntades y motivaciones nos permita elevarnos sobre todas las coyunturas con una conducta que abrace el destino del progreso. No está bueno caer en el vacío reprochable que ocasiona la falta de las decisiones que no se adoptaron a tiempo.

Modernizar tiene que ser la principal acción cultural de las organizaciones sociales que representamos. Es apropiada, por la situación del cambio tecnológico y porque el momento indica que no se puede esperar. Si la inversión en productividad es para crecer también lo es para permanecer. No hay que contar con tanta astucia ni pericia para darse cuenta.

Las ideas estimulan el rejuvenecimiento de las entidades y son vitales para la construcción de los objetivos que luego guiarán los procedimientos. Nadie puede ni piensa solo en el cooperativismo integrado en COLSECOR. Pudimos aprenderlo y nos sirvió para expandirnos.

Ahora, en apenas 24 meses, el historial del proyecto asociativo arrojara el extenso registro de datos y circunstancias que nos marcaran el pulso de una buena calidad de vida institucional. Serán 25 años marcados por las atenciones a la inmediatez de las urgencias de las asociadas en los que no se perdió el rumbo, por ser abiertos y por cumplir con el deber de hacer una defensa honesta de la ética que le da sentido a los principios y valores del cooperativismo que siempre nace donde hay comunidades.

Se viene un tiempo en los que hay que ser muy creativos en habilidades para descubrir los potenciales y de ese modo hacer viable la sociedad. Hay nuevas demandas que van a resetear la relación de los asociados con las propias cooperativas y los fundamentos y metodologías de las organizaciones tendrán que adaptarse con competencias de alta eficiencia para el trabajo.

COLSECOR es una síntesis de los intereses comunes de las asociadas que permite crear y sostener una visión de conjunto en un presente con perspectiva. Trabajamos y estudiamos permanentemente. Somos conscientes que hemos ingresado a un tiempo de transición en la cultura, en la economía. Es en todos los campos sociales. El uso que hace la sociedad de las tecnologías que produce y consume todo lo pone en estado de mutación.

Si bien hay que asomarse al mañana, eso no invalida hacer las lecturas atentas de las experiencias. Por esto es que debe haber una transferencia de conocimientos a nivel intergeneracional, para que los futuros dirigentes interpreten, representen y organicen con solidez la tarea en los cauces de la modernidad en el futuro próximo.