Por Martín Becerra

Los argentinos, desconfiados de sus medios

 

 

Por Martín Becerra | Prof. e Investigador UBA, UNQ y Conicet

 

La mayoría de los argentinos desconfía de la edición de noticias que presentan los medios de comunicación, confirmó un nuevo estudio comparativo entre 38 países que ubica a la Argentina como uno de los de menor credibilidad en la información política y de gobierno, lo que a su vez se corresponde con la grieta político-social que caracteriza el debate público en el país.

 

 

 

En pleno 2018 las grandes marcas siguen invirtiendo sumas millonarias en los medios de comunicación y los políticos más notorios se desvelan por la imagen que reflejan tanto los medios tradicionales como los digitales. El Estado continúa siendo el principal anunciante y no sólo el gobierno nacional sino también los gobernadores e intendentes mantienen aparatos de propaganda, parte de cuya actividad es proveer a los medios y a los periodistas de insumos para su difusión. Así es que, para las organizaciones políticas y económicas, los medios tienen relevancia. Pero ¿qué tan significativos son para las personas de a pie que conforman las audiencias? 

La sociedad argentina conforma un público bastante más desconfiado que el de otros países sobre las noticias de los medios, en particular de las políticas y de gobierno. La falta de credibilidad del público argentino erosiona el corazón del sistema de información masiva, restándole significación en lo cotidiano y, con el correr de los años, limando su eficacia y función. 

Sólo el 37% de los argentinos cree que los medios cubren temas políticos razonablemente. En cuanto a las noticias del gobierno, un 38% dice que se cubren bien y un 57% que los medios lo hacen mal, según reveló un reciente informe de Pew Research Center en base a una encuesta realizada en 38 países de todos los continentes entre casi 42 mil personas en el primer semestre de 2017. El informe de Pew Research coincide con las series que históricamente publica otro estudio que abarca América Latina, el de Latinbarómetro. En efecto, algo peculiar ocurre entre los medios argentinos y su público, algo que distingue a la Argentina de la mayoría de los países donde se administran estos sondeos. 

Según Katerina Matsa, directora de periodismo de investigación en Pew, “es interesante lo bajo que se ubica Argentina en la encuesta al valorar la cobertura de asuntos políticos de fondo”. Resulta difícil no relacionar la escasa confianza de los argentinos en las noticias políticas con el sesgo manifiesto que imprimen los medios y su constante editorialización de las mismas, que refleja de modo automático la ya famosa grieta político-social. De hecho, el 72% de los argentinos dice que es inaceptable que una organización de medios favorezca un partido político sobre otros cuando cubre noticias y, en este aspecto, la respuesta de los entrevistados en la Argentina se alinea con las de los demás 37 países del relevamiento. 

La grieta constituye una variable para comprender tanto el apoyo directo de las empresas periodísticas a un sector político como, también, las respuestas del público relativas a la credibilidad de los medios. Así, entre los partidarios del gobierno de Mauricio Macri, un 48% dice estar satisfecho con la labor de los medios, mientras que entre los opositores a Macri sólo el 34% declara satisfacción con la cobertura noticiosa. La distancia de 14 puntos expresa una de las dimensiones de la grieta y su repercusión en el escenario informativo. 

Tal vez por la decepción con el sistema de medios tradicional, el trabajo de Pew muestra que los argentinos son más proclives a buscar noticias en las redes sociales digitales (los argentinos lo hace en un 51% contra el promedio de 35% para todos los países del estudio). A la pregunta de cuántas veces al día usa Internet para informarse, el 30% de los entrevistados argentinos dice que varias veces al día (y un 39% dice usar redes sociales para informarse varias veces al día) y un 17% una vez por día. En total, la mitad de los encuestados del país usa Internet al menos una vez por día para acceder a noticias. Estos porcentajes varían según la edad (los menores de 50 años usan Internet y las redes más frecuentemente) y los ingresos (los de mayores ingresos usan más Internet y las redes para informarse), pero casi no hay variaciones por género y, desafortunadamente, la encuesta no desagrega entre grandes ciudades y pequeñas localidades, donde se apreciarían también diferencias debido a las deficientes condiciones de conectividad fuera de los principales centros urbanos. 

El trabajo es un insumo para comprender una de las aristas de la crisis de los medios y su decreciente significación para la vida cotidiana de su público. Un problema que es político, sociológico y que dialoga con las transformaciones del espacio público.

 

Fuente: Perfil.com