Por Luz Saint Phat

Entre las tareas del hogar y el trabajo, la sobrecarga

 

 

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer es una excelente oportunidad para abordar las problemáticas actuales a las que se enfrenta la población femenina. La labor doméstica no reconocida,  la desigualdad laboral, las dificultades para crecer profesionalmente y el rol materno son algunos de los temas puestos en cuestión. La psicología brinda herramientas para la reflexión.

  

  

Por Luz Saint Phat | Periodista 

 

Wadjda es una niña que vive en los suburbios de Riad, capital de Arabia Saudí, y quiere tener su propia bicicleta. Para hacer realidad su sueño, la pequeña atraviesa distintas dificultades. Éste es el argumento del galardonado film “La bicicleta verde”, estrenado en 2012 y escrito y dirigido por Haifaa al-Mansour. Se trata de la primera película realizada por una directora saudita.

Más allá de las claras diferencias culturales entre occidente y la vida que se retrata en esta historia, hay puntos en común en lo que hace a la cuestión de género. Mientras Wadjda persigue su deseo, el film profundiza en temáticas que son hoy sustantivas para las mujeres: la labor doméstica, el trabajo fuera de la casa, el rol materno, la desigualdad de oportunidades respecto de los hombres y los mandatos sobre el amor.

En este mes, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer brinda una oportunidad de abordar estos temas y la psicología otorga herramientas para la reflexión.

Claudia Cedrón es psicóloga (MP 5913) y trabaja en uno de los centros de salud municipal de Córdoba. También es parte una comisión interdisciplinaria del primer nivel de salud del municipio que aborda la violencia de género e integra la Comisión de Género del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba. La especialista señala que la “doble” o “triple” jornada de trabajo (que incluye las tareas realizadas en el hogar y en los ámbitos laborales y comunitarios) significa hoy un problemática trascendente.

“Existe todo un trabajo no reconocido en el ámbito doméstico, que podemos denominar invisible, que no tiene ningún tipo de reconocimiento desde lo simbólico ni desde lo económico. Sabemos que las mujeres son las que llevan adelante principalmente el sostenimiento de las tareas que se realizan en el hogar, a lo que se suman las tareas de cuidado de los niños, de las personas mayores de la familia y de los enfermos”, indicó Cedrón.

“En este punto, es interesante recalcar todo el impacto que este rol tiene en la vida y en la organización del tiempo de las mujeres, pero también la cuestión del aporte económico que esto representa para la economía familiar y la mundial. Hay cálculos realizados donde se reconoce que entre 40% y 60% del valor producido en el mundo por la economía, corresponde a estas tareas que históricamente vienen desarrollando las mujeres”, agrega la psicóloga.

“Pensando en el trabajo asalariado – y teniendo en cuenta la distinción que también produce la existencia de trabajos precarizados o informales-, también allí se presentan desigualdades respecto de los varones. Lo que más se conoce tiene que ver con el pago: por igual tarea generalmente no corresponde igual salario. También otro tema es el techo de cristal, que hace referencia a las posibilidades reales que tienen las mujeres para ascender en su carrera. Y en todo esto, también se cruza de manera fundamental el tema de la maternidad -tal como se entiende hoy- que impacta fuertemente en las posibilidades y opciones que tiene el género. Además, algo muy frecuente y poco reconocido es el acoso sexual en el trabajo”, explicó Cedrón.

“Existe un contexto que no es sólo un marco de lo que le pasa a las personas, sino que nos socializa y nos va subjetivando. La cuestión de género no es sólo algo individual sino que también es cultural”, dice la especialista.

 

 

 

Mente y cuerpo

En este contexto, las mujeres pueden manifestar distintas dolencias subjetivas que son motivo de consulta para la psicología clínica.

“Lo que aparece más como malestar o padecimiento psíquico son los ataques de pánico y síntomas vinculados a la sobrecarga. El avance en el mercado laboral no ha representado un retiro de las mujeres de las tareas del hogar. Esto realmente significa una altísima sobrecarga”, dice Cedrón.

“El uso del tiempo es totalmente desigual respecto de los varones. El tiempo que las mujeres tienen para sí es prácticamente nulo y, a veces, cuando uno trata de interrogar sobre el tema, esto se vive con mucha culpa, debido a los roles históricamente asumidos por las mujeres”, agrega.

“El problema es que muchas veces los recursos psíquicos se van agotando y va a apareciendo el cuerpo. En general, hay mucho cansancio y pocas posibilidades de hacer otro tipo de actividades”, dice.

 

El valor de la pregunta

¿Podría el contexto ser más favorable para las mujeres? ¿Es viable una transformación que tienda a mejorar las condiciones de igualdad de género en los distintos ámbitos? Seguramente este es un camino que se hace al andar, como tantas otras modificaciones culturales que se han efectuado desde hace al menos un siglo en este terreno en todo el mundo.

En la película, Wadjda tiene tan sólo 11 años, pero presiente de manera acertada que la fuerza del deseo permite derribar las barreras sociales cimentadas por la misma historia.

“Una de las potencialidades más grandes que tiene la psicología es interrogar y generar espacios para la reflexión, que rompan con la dinámica cotidiana. Así es posible pensar en que las cosas sean de otro modo”, indica Cedrón.

“En las organizaciones, la psicología también puede hacer sus aportes y acompañar procesos que habiliten nuevos acuerdos sobre los modos de producir y tomar decisiones. No es tan sencillo, pero se puede”, indicó la especialista.

 

Revista COLSECOR, marzo 2018