Editorial

Desarrollo local

 

Editorial | Revista COLSECOR, marzo 2018

 

Es el contexto sobre el que trabajan nuestras cooperativas asociadas a COLSECOR. Es el territorio donde hablan los beneficios tangibles que podemos generar como entidad de integración, para que se transformen en hechos que construyan progreso.

Nuestros pueblos han sido capaces de enfrentar el futuro porque comprendieron que el cooperativismo era la salida de emergencia para sostenerse y poder crecer. No es menos cierto que, desandando aquellas decisiones de solidaridad creativa, no aparecían en el horizonte muchas otras opciones razonables.

La sensación del deber cumplido de aquellos tiempos nos tiene que dinamizar las capacidades de respuestas ante la actualidad que entraña un peligro mayúsculo: las pequeñas y medianas comunidades se están despoblando. Los grados de afectación del fenómeno se extienden y lo peor es que no hay una discusión publica que nos permita advertir la crisis que ya la tenemos encima.

Seguramente reviste poca importancia el tema cuando lo que se mira prioritariamente son los grandes conglomerados de personas en Argentina. Mientras se dejen a los pueblos librados a su suerte y no se distingan en el campo de los problemas sociales tanto las causas para corregirlas como los efectos para revertirlos, vamos a seguir en la simplificación de los debates como Nación.

Tenemos pobreza porque obtenemos pobres avances en educación. Los seguimientos de las políticas públicas con una enorme burocracia estatal vuelven casi imposibles las correcciones permanentes y la comunidad educativa se entumece ante el discurso político correcto porque no puede pasar a las acciones. Explota la inseguridad en las ciudades porque el delito opaca el trabajo y la droga inunda las calles. Nos alejamos de la realidad con adicciones y somos cada día, más violentos. Ninguna de las observaciones que caracterizan el momento son un mundo aparte, todo lo contrario, expresan un sistema de decadencia traumática.

Es definitivamente más difícil, resolver problemas en las voluminosas magnitudes poblacionales. Mientras no se promuevan los desarrollos de las localidades de menos de cien mil habitantes, vamos a continuar horadando esos pedazos de suelo argentino para que sea tierra de nadie. En simultaneo, la gran mayoría de los argentinos continúan agolpándose en la estrechez de los conurbanos que no permite las libertades y estruja el futuro de millones de ciudadanos.

No vamos a poder tener una mejor persona si primero no intentamos hacer una sociedad más justa y equilibrada. El cooperativismo representa un modo de organización económica y social que va en esa dirección y el Estado tiene que tender a promover mejores condiciones de integración social en aquellos lugares donde puede haber más eficacia y eficiencia en cuanto a la inversión de los recursos de todos.