¿POR QUÉ AUMENTAN LOS PRECIOS?

En la revista de mayo de COLSECOR, Héctor Polino y Enrique Martínez analizan algunos comportamientos y variables para entender el comportamiento del mercado y los consumidores

  * Por Cecilia Ghiglione 

En Argentina, el cambio de Gobierno nacional estuvo precedido por una fuerte suba en los precios de productos y servicios que algunos especialistas califican como especulativa. A consecuencia de estos aumentos generalizados - una de las variables que mide la inflación, aunque hoy no contemos con datos oficiales - la gente fue menos a los puntos de venta o redujo el monto de sus compras, coinciden estudios de consultoras como Kantar Worldpanel o Focus Market.

El abogado Héctor Polino, presidente de la asociación Consumidores Libres, señaló que “la remarcación de precios se produjo antes de que el Gobierno nacional devaluara la moneda y quitase las retenciones al agro. Luego de que se tomaron esas medidas se volvió a remarcar en una proporción muy superior a la incidencia que las mismas tuvieron sobre los precios de los artículos, sobre todo de la canasta básica de alimentos. Es decir, hay un claro componente especulativo, de carácter antisocial, por parte de las grandes cadenas de supermercados  y grandes fabricantes de esos productos”. Según Polino, este fenómeno que sucede en Argentina es “producto de la concentración y extranjerización de la economía”.

Para tratar de desentrañar el porqué de la escalada de los precios hay que indagar en todos los eslabones de la cadena productiva y ver quienes tienen la sartén por el mango (o la tickeadora en este caso). 

“La producción de alimentos en el país está en pocas manos”, dice Polino, y aporta que el 80% de la producción de alimentos y productos de limpieza está concentrada en 28 grandes empresas de capital extranjero, 3 empresas tienen el 100% de la producción lechera, 2 industrializan aceites para el 80% del mercado local y 5 de las grandes cadenas de supermercados (4 de capital extranjero) concentran el 70% de las ventas minoristas.

La especulación como mecanismo para manejar la oferta y la demanda aparece en casi todas las etapas de la cadena de valor de un producto, pero “la concentración en la industrialización y la comercialización deja márgenes de ganancia que oscilan entre el 40 y el 250 %” dependiendo del producto, señala el referente de Consumidores Libres.

Estas mismas empresas extranjeras que operan en Argentina con estos márgenes de rentabilidad, en países como EE.UU. obtienen diferencias del 7 al 9 % entre el precio que le pagan al productor primario y el precio al consumidor. “Acá las ganancias no resisten análisis alguno”, concluye Héctor Polino cuya organización, junto a la CTA, encabezó el  7 de abril y el 10 de mayo #SuperVacíos, un llamado a no comprar en grandes superficies comerciales.

 

feria

Del productor a la góndola

En la industria alimenticia hay que comenzar diferenciando los productos perecederos de los que no lo son. Las hortalizas, las frutas y la cadena de valor de la leche están en este primer grupo y son los más sensibles a la especulación, ya que los productores no pueden en general asumir la comercialización mayorista.

El ingeniero Enrique Martínez, expresidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) durante los períodos 1986-1988 y  2002-2011, señaló que es una práctica habitual que un segmento con capacidad económica y “con poder de concentración discriminatoria en las etapas de comercialización termine estrangulando al sector primario, provocando situaciones de subsistencia”. Un claro ejemplo es el de los pequeños tamberos que no pueden negociar con las grandes industrializadoras.

En la etapa de comercialización minorista (supermercados) se produce un efecto similar con productos no perecederos. “Claramente se discrimina la oferta  o no de un producto, se establecen formas de pago abusivas y márgenes de ganancias insólitos”, explica Martínez que actualmente preside el Instituto para la Producción Popular (IPP). “Con esta intermediación se daña a las pequeñas industrias que ven reducidos sus espacios de comercialización”.

Polino también destaca que la incidencia del traslado de las mercaderías, mayormente realizada en camiones, en la estructura de costos de los productos ronda el 35%.  “De modo que un aumento de combustibles o de peajes se traslada a los precios finales inmediatamente aunque no siempre en la misma proporción, a veces en mayor medida”.

En relación a la cadena de valor de un producto, Enrique Martínez es categórico en su opinión y distingue entre los eslabones de la producción que agregan valor esencial (productor e industria) y los que para él deberían ser “servicios, no negocios” (distribución y comercialización). “La diferencia no es menor ni sutil. Debería ser un servicio poner frente al consumidor aquello a lo que se le agrega valor. Lo que pasa es que el poder económico lo convierte en un negocio y los intermediarios terminan siendo los decisores”. 

c

 El papel estatal

En febrero, el Gobierno nacional llamó a los consumidores a tener un rol activo en el control de los precios. Creo formalmente el Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (Sepa) con el que se pretende llevar a cabo la idea de que “todos somos inspectores”.  A través de un sitio web donde se publicarán  los precios de los productos de las Cámaras y Federaciones supermercadistas se podrá elegir la mejor opción.   

Algunas organizaciones que representan a los consumidores sostienen que es una herramienta para transparentar el mercado pero que le traslada al ciudadano el poder de policía. “El comprador no tiene tiempo para denunciar o para recorrer los supermercados buscando dónde están los precios más baratos”, asegura Osvaldo Riopedre, abogado de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de Argentina (Adecua).

Consumidores Libres descree de la iniciativa.­ “No todos los consumidores tienen acceso a internet”, dice Polino. El Gobierno debe aplicar las leyes vigentes en defensa del consumidor para controlar remarcaciones de precios y evitar la concentración. Aquí no hay competencia, no hay libre juego de oferta y demanda”.

Enrique Martínez también pone en duda la efectividad del Sepa, “algo que ya se insinuó con Precios Cuidados, la única medida que implementaron en una década para poner al consumidor frente a precios acotados” y vuelve a insistir en una organización de la sociedad con mecanismos de distribución y comercialización que se asuman como servicio.

Sobre el rol del Estado, Martínez señala que “se debe entender que es importante la desconcentración para mejorar la calidad de vida de todos”. 


Cadenas de valor territoriales

Buscando sortear las dificultades que plantea la conformación de los precios de los alimentos, Martínez sostiene que los Estados locales, provinciales o nacionales deberían trabajar para jerarquizar cadenas de valor local. “Toda ciudad mediana o pequeña debería contar con un cinturón hortícola o un tambo bien implementado y mostrar mediante mecanismos de difusión comunitaria que se consume y promueve lo regional. Esto que tiene vigencia en muchas partes del mundo, aquí casi no se concibe”. Las ferias populares o comunitarias, donde el productor entra en relación directa con el consumidor, “son eventos comerciales con gran presencia en Europa, más allá de las ideologías de los gobiernos. La promoción de las mismas, es categórico como contrapartida a la concentración”.

 

---------------------------------

 Central de Compras Cooperativa

facc

La Federación Argentina de Cooperativas de Consumo creó una plataforma virtual  para tener un canal de comercialización directo entre las cooperativas de producción y las de consumo. 

La idea de la central de compras tiene su origen en la experiencia llevada a cabo entre Fecootra y la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca, en un intercambio que culminó en la posibilidad de que cooperativas de producción de la federación se constituyeran en proveedoras de La Obrera. 

La Central de Compras está operativa desde abril a través de la web www.faccargentina.coop/. Otro datos de contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. / Tel. 0291- 4039019