Vientos de Cambio

El cooperativismo continúa este año la dura batalla para reclamar un espacio propio de comunicación. En este marco, el fallo a favor de la cooperativa de Villa Totoral (Córdoba) para brindar servicios de radiodifusión y el Congreso sobre Cooperativismo y Radiodifusión a realizarse en Santa Rosa de la Pampa significan un importante cambio de rumbo a favor de la libertad de prensa y del derecho a la información.

Como es de público conocimiento (o, justamente por si no lo es), todavía existe  en Argentina una ley fabricada en la época del horror. Vigente desde 1980, la 22.285 - que regula el acceso a  frecuencias de radio y televisión- ha mostrado una curiosa capacidad de supervivencia, pese a que su contenido atenta contra los principios democráticos que el país consiguió resucitar después de 1983.  Específicamente en su artículo 45, esta ley  prohibe -sin más ni menos-   que entidades no comerciales, como las cooperativas, mutuales, ONG’s y demás organizaciones civiles sin fines de lucro puedan ser titulares de frecuencias de radiodifusión; negando de esta manera la posibilidad de hacer visibles las voces de este importante sector del país.

En contra de esta posición y considerando que la reforma de esta ley es un paso necesario y urgente, el  movimiento cooperativo argentino ha decidido reclamar lo que, por derecho, le corresponde: un espacio en la radiodifusión nacional. Y por eso, este año, el cooperativismo sale de nuevo al cruce para promover un cambio.

El primer ejemplo de este cambio ha sido el fallo favorable en primera instancia  a la cooperativa de Villa del Totoral (Córdoba) que le permitirá a la entidad  ser licenciataria de frecuencias de radiodifusión y a través del cual, la justicia cordobesa declaró inconstitucional el artículo 45 de la ley. En esta ocasión, el tribunal pertinente sostuvo que efectivamente “la norma es discriminatoria   en  cuanto a la oferta de servicios de radiodifusión” y que “en definitiva, se trata de permitir la posibilidad de presentarse en las licitaciones de emisoras de radiodifusión a otras personas jurídicas sin fines de lucro, que persiguen el bien público, además de incrementar la sana competencia en tal mercado”. Por otra parte, esta resolución judicial se suma al fallo -también favorable- a la Cooperativa de Santa Rosa de Río Primero (Córdoba) para ofrecer este tipo de servicios, sentenciado el año pasado

El  segundo ejemplo es el Congreso sobre Cooperativismo y Radiodifusión organizado por CARCO y la Cooperativa Eléctrica Popular de Santa Rosa de La Pampa. Este encuentro, a realizarse  del 9 al 11 de este mes, se propone como  un espacio de reflexión sobre una problemática que no sólo afecta a las organizaciones sin fines de lucro sino que atañe a todos los sectores, si se considera en qué importante medida los medios masivos contribuyen a formar (o deformar) ideas sobre el país deseado.

Sin duda, estos dos importantes logros del movimiento cooperativo se constituyen como indispensables para pensar nuestra realidad y, además permiten  promover modificaciones tendientes al pluralismo informativo  y a la diversidad cultural.

Es verdad que el  camino a la reforma anhelada puede ser largo; pero también es de público conocimiento (o,  justamente por si no lo es) que, desde el sector de la economías solidaria, soplan vientos de cambio a favor del fortalecimiento de la democracia y de la defensa del  derecho  a decir y ser escuchado.