Aprender a administrarse democráticamente

Julio Gambina es director de idelcoop, organismo sin fines de lucro creado por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Actualmente se dedica a capacitar en cooperativismo a desocupados que buscan resolver necesidades de la vida cotidiana a través de una cooperativa. En esta entrevista, Gambina habla sobre la función de Idelcoop y sobre el compromiso del cooperativismo en esta etapa de la historia argentina.

– ¿Cuál es la función que está desarrollando Idelcoop en estos momentos?
– Idelcoop, siguiendo la política del IMFC, en estos momentos está ayudando, con formación cooperativa, a movimientos de desocupados que organizan Cooperativas como el movimiento Territorial de Liberación, el Movimiento teresa Rodríguez, o el movimiento piqueteros,. El cooperativismo hoy se está pensando como una respuesta a muchos problemas de los sectores populares, particularmente de los desocupados, la idea es resolver necesidades de la vida cotidiana bajo forma cooperativa.

– ¿Cuál es su opinión al respecto de estas cooperativas de trabajos que se forman con obreros que toda su vida han sido empleados y que ahora administran sus propias empresas?
– Es un desafío muy grande, algunos de esos emprendimientos pueden fracasar y convertirse en una campaña en contra, nuestra apuesta es a que tengan éxito y esperamos que ese ejemplo se multiplique en muchos más, que haya muchas cooperativas, que se genere una legislación adecuada y que eso contribuya a cambiar esta política económica que no favorece a los sectores populares.
Aprender a administrarse democráticamente es un tema que no se enseña en las universidades. Las facultades de ciencias económicas forman profesionales para la economía del lucro, lo que interesa es la ganancia, por lo tanto el desafío no es solo para esas cooperativas populares que ahora se están formando, el desafío es para toda la sociedad argentina; como quiere organizarse económicamente la sociedad argentina.

– A partir del 19 y 20 de diciembre ¿se escribe una nueva historia en nuestro país?
– El 19 y 20 de diciembre catarizó todo un proceso de largo tiempo. La resistencia popular no empezó en diciembre. Creo que los movimientos populares en Argentina rompieron con el miedo, la demostración fue enfrentar el estado de sitio y el movimiento popular movilizado sacó a un gobierno. Es la primera vez en la historia argentina que un movimiento popular saca a un gobierno.
Son procesos que se cultivan, que se desarrollan. Muchos miran a Brasil y dicen: como es posible que en Brasil haya un obrero metalúrgico izquierdista presidente. Para entender “Lula 2002” hay que entender que eso empezó con el movimiento obrero de fines de los 70, quizá la Argentina de fines del 2001 sea el renacer de una perspectiva histórica distinta, o por lo menos eso es lo que aspiramos muchos que hace muchísimos años venimos peleando por que emerja una cultura popular que le de destino a la patria argentina, que no sea la patria de los grupos económicos , de las transnacionales y del fondo monetario; sino que sea la patria que satisfaga las necesidades populares.

– ¿Cuáles considera los principales desafíos del movimiento popular y cooperativo?
–Hay que acabar con la fragmentación popular, el movimiento está dividido, hay que hacer un proceso de unidad popular, hay que organizar la rebeldía en nuestro país; no alcanza con decir basta. Hace falta una reforma constitucional, construida desde abajo para refundar política, económica y culturalmente la Argentina, y en eso las cooperativas pueden aportar mucho. Si lo principal de la economía argentina se organiza así, bajo formas cooperativas, bajo un asociativismo, pensando en la solidaridad , en resolver necesidades populares, y no en las ganancias de unos pocos, tal como ocurre ahora.