Turismo

En Lincoln, todo el año es carnaval

Por Néstor Piccone

 

La ciudad de Lincoln está a 320 kilómetros de Capital Federal.

Es la capital del carnaval más loco de argentina, que a partir de su originalidad se mete en la agenda nacional al ritmo de cabezudos, máscaras sueltas, carrozas, mini carrozas, (todos sus personajes básicamente de papel y engrudo) autos locos, escuelas de baile y raros artefactos que sorprenden a propios y extraños.

El Museo Urcola, que en agosto de 2017 cumple 20 años, es una expresión que permite conocer la esencia de este carnaval bien reconocido como artesanal.

 

 

La ciudad de Lincoln tiene el extraño designio de llevar el nombre del presidente de EEUU asesinado en julio de 1865: Abraham Lincoln. Fue Dardo Rocha quien propuso ese extraño homenaje, decretando que la primera ciudad que se reconociera como tal, en la por entonces revulsiva provincia de Buenos Aires, debía llamarse Lincoln.

Ahora bien ¿Cómo se entiende que una ciudad del interior de la provincia de Buenos Aires, nacida al paso de la formación del Estado argentino, tenga un carnaval de trascendencia nacional e internacional que no está atado al devenir indo afroamericano, a la murga, el samba o el candombe?

Sin temor a error, se puede decir que el máximo responsable de que el carnaval linqueño tenga la impronta artesanal fue Enrique Urcola. Genio y figura de un hijo de la ciudad que a partir de la introducción de la Cartapesta, inscribió el formato y las imágenes que hoy ilustran las salas del Museo y son el sello distintivo de la ciudad.

 

 

Urcola y la cartapesta

La técnica de utilizar el papel para crear adornos e inclusive para la construcción de viviendas es una técnica milenaria. Al parecer fueron los chinos quienes se dieron a la tarea de suplantar revestimientos de piedra o mármol en techos y paredes o armar jarrones y utensilios de papel.

Hay dos técnicas para el uso del papel humedecido o mojado: una es el conocido papel maché, que toma forma de la pulpa machacada y otro (el que en 1928 Enrique Urcola introdujo en los carnavales de Lincoln) la Cartapesta. Amanda Urcola, más conocida como Goldi, su hija y curadora del museo, gusta de aclarar siempre que en la construcción de cartapesta las ideas toman forma a partir de sucesivas capas de papel que se van pegando unas a otras.

Enrique Urcola, conoció el carnaval allá por 1908, el mismo año en que nació cuando sus padres lo llevaron a ver el desfile de carrozas.

A comienzo del siglo pasado los motivos eran propulsados a tracción a sangre, entre ramitos de flores naturales y serpentinas. Luego los mecánicos de Lincoln sumaron algún vehículo a motor, y piezas de trilladoras y trozos de elementos de hierro; de aquellos fierros se llegó a las atracciones mecánicas y Autos Locos que hoy sorprenden a los visitantes.

 

MUSEO URCOLA

Primer museo argentino de arte infantil y del carnaval artesanal.

Agosto 2017. VI Exposición Internacional de dibujo y pintura infantil y juvenil.

Auspician Municipalidad de Lincoln, Dirección General de Asuntos Culturales de la Cancillería argentina, el Fondo Nacional de las Artes, FADAM -Federación Argentina de Asociaciones de Amigos de Museos- y UPF Argentina, Federación para la Paz Universal.

 

Urcola tenía estas imágenes en la cabeza cuando se fue a trabajar a Buenos Aires, donde rápidamente se convirtió en escenógrafo del teatro Colón. Allí conoció la Cartapesta.

Vuelto a Lincoln, con la técnica recién aprendida, creó una carroza en la que montó muñecos y cabezudos gigantes a la que tituló Los Peliculeros, una caricatura de camarógrafos de cine, con la que en 1928 ganó el primer premio del carnaval. La Cartapesta llegó a Lincoln de la mano de Enrique Urcola y se quedó para siempre. Pero las inquietudes del creador linqueño trascendían el carnaval; su interés estaba en capacitar y contener a los niños, siempre sometidos a los vaivenes sociales y de la economía que en todas las épocas los convierten en un sector vulnerable.

El 13 de agosto de 1934 -se cumplen pronto 83 años - Urcola creó los Cursos Gratuitos de Dibujo en el Ateneo de la Juventud de Lincoln. 17 años después, por primera vez, alumnos argentinos, seis niños de la ciudad, fueron premiados en un certamen internacional de arte infantil, reconociendo el manejo de la técnica de encapado de papel.

Goldi Urcola cuenta que desde aquel lejano 1951 los niños linqueños, año tras año, siguieron recibiendo distinciones internacionales; convirtiendo a Lincoln en la ciudad más importante, en arte infantil, de la República Argentina. En el año 2000 el Kinder Kunst Museum (Museo de los niños de Berlín, Alemania) distinguió a la ciudad como representante de todo el Hemisferio Sur, por lo que tuvieron la posibilidad de viajar a Alemania a presentar una exposición de 60 obras realizadas entre el 1934 y el 2000.

De la mezcla de ladrillo con barro, que Urcola utilizaba en sus primeras creaciones, pasó a la Cartapesta, que hoy sigue evolucionando con la utilización del telgopor. Una historia que quedó inscripta, inclusive en el escudo de la ciudad, el que como reconocimiento luce una corona carnavalera.

El museo resume en sus paredes y salas los trabajos que en algún momento, montados en carrozas, fueron atracción del carnaval; pero fundamentalmente exhibe los innumerables trabajos que en sus talleres realizan los niños para los que, por suerte y gracias al arte del papel: todo el año es carnaval.