UNA FIESTA A PURO FOLCLORE

Este año tendrá lugar la 29ª edición de la fiesta de la calle angosta en Mercedes, San Luis. Una celebración que pone en valor la música y la cultura argentina.

“Calle angosta, calle angosta,

 la de una vereda sola,

yo te canto porque siempre

estarás en mi memoria”

 

Así comienza la cueca de Alfredo Alfonso y José Zavala, que hizo conocida a esta  callecita de Villa Mercedes, San Luis. Este lugar, muy cercano a la estación del ferrocarril fue tradicionalmente una calle de artistas: “Los boliches de la zona eran permanentemente recorridos por guitarreros, cantores y `tomadores´ que rendían culto a la música, dando lugar a lo que fue un semillero inagotable del folclore cuyano”, explica

Marcelo Ciaglia, de la comisión organizadora del festejo. Este aspecto fue también reflejado en la cueca:

 

 “Tradicionales boliches,

Don Manuel y los Mirandas,

Frente, cruzando las vías,

Don Calixto… casi nada!.

Cantores de aquel entonces,

allí en rueda se juntaban,

y en homenaje de criollos,

siempre lo nuestro cantaban”.

 

De esos viejos boliches el único que quedó es el de Don Miranda y hoy pueden visitarse también nuevos emprendimientos gastronómicos sobre esta conocida calle, que inspiró a la cueca y dio el nombre a la fiesta nacional que llega este año a las 29º ediciones.

La celebración surgió por iniciativa de un grupo de personas que junto a José Zabala, pensaron un festejo que exaltara las raíces culturales y la música típica. “Tiene una particularidad especial, es una fiesta que cultiva el folclore de esta región. Hay artistas de nivel nacional, pero hacemos una defensa muy importante de aquellos que son de San Luis”, comenta Ciaglia.

Es así que durante cuatro días llegan a Villa Mercedes miles de personas para disfrutar de buena música, baile, cultura y tradición cuyana. En esta oportunidad la cita es del 4 al 7 de diciembre, en el anfiteatro frente a la célebre calle y en peñas distribuidas en la zona.  “Los fogones que se organizan alrededor del anfiteatro son otra particularidad, son peñas donde también se presentan artistas hasta la madrugada. Esto nos permite de alguna manera mejorar la participación de nuestros talentos. Los que no suben al escenario están presentes ahí”, detalla Ciaglia.

La gastronomía típica no puede faltar. Las opciones van desde las propuestas de las peñas que incluyen música en vivo hasta quioscos que ofrecen empanadas y otras especialidades para llevar. Hay también un centenar de puestos artesanales en todo el predio.

La calle que “en los álamos comienza y en el molino termina”, como dice la letra, menciona al Molino Fénix, donde hoy funciona un centro cultural, espacio que queda totalmente integrado a la fiesta con el funcionamiento de dos de los fogones.

Las cien guitarras

Para muchos, Villa Mercedes es la capital nacional de la guitarra. Ciaglia menciona algunos aspectos que colaboran con este símbolo, como el hecho de que  “el primer festival de la guitarra a nivel nacional se hizo acá en el ´78, la trascendencia de Alfonso y Zabala y otros artistas locales”.  Una característica en la fiesta es la participación de “Las cien Guitarras Mercedinas”, una formación artistas que tocan estos instrumentos y que son “un símbolo nuestro, conforman una asociación civil que se formó en el 2001 e incluye personas de todas las edades”, finaliza Ciaglia.