• Ciudadanía global

     [Revista COLSECOR] #Nov 

    Los organismos multilaterales en sus reuniones periódicas vienen incorporando desde hace algunos años como tema de debate la idea de Ciudadanía Global. Confluyen en ese ámbito las representaciones de los Estados Nacionales que conviven con las tensiones de la irrupción de conflictos locales de intolerancia y segregación cultural.

    El terrorismo violento se suscita en cualquier lugar del planeta. Ya no hay lugares seguros. Las olas migratorias buscan escapar del horror de muerte y hambre. Un fenómeno que se repite como una constante en la historia universal y que en la segunda década del Siglo XXI aparece en tendencia creciente.

    El dato nuevo es que las tecnologías de las comunicaciones expandieron el ejercicio de interrelaciones de los individuos y de la sociedad civil y las fronteras de los espacios físicos se desmarcan para dar lugar a una configuración cosmopolita que entra en colisión con la resistencia de pensamientos nacionalistas que enfrentan el presente con ideas de un pasado que ya no volverá.

    Parte de la realidad indica una conformación de importantes franjas sociales con ciudadanos atentos a la actualidad del mundo y a las mejores oportunidades para su progreso con mayor dignidad y en paz. En contradicción y sin matices de entendimiento, se afirman también las visiones que se abroquelan en la defensa de los territorios de las naciones y sus pueblos adjudicando el mal de males a la globalización.

    Las decisiones postergadas de las autonomías recrudecen y cobran mayor dimensión chocando definitivamente con los tiempos contemporáneos donde hay que abordar las integraciones como un orden mundial que, más que interdependencia, lo que reclama su elaboración es la ayuda humanitaria. Es decir, ni más ni menos que comenzar a diseñar la globalización de la solidaridad contemplando las diversidades y las minorías en la sociedad.

    El año próximo, Argentina será la sede de la reunión del G-20 y el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, asumirá el liderazgo del Foro que integra más del 60% de la población mundial y el 85% de la producción económica global. Es la primera vez que América Latina será epicentro de la gobernanza del planeta donde las metas del desarrollo sustentable de las Naciones Unidas serán los temas de relevancia en el dialogo que mantendrán las autoridades con mayores responsabilidades.

    Los ejes de la agenda, en cuanto a lo económico, será evaluar los impactos de las modificaciones en el trabajo que ocasiona la revolución tecnológica. Por otro lado, respecto al desarrollo social, político y cultural, se dará tratamiento a la estructuración de políticas públicas que permitan generar cohesión social, consolidando los procesos de una verdadera integración que establezca una posición abierta al mundo y que pueda enfrentar los riesgos de las divisiones que se están propiciando tanto en Europa como en otras partes del mundo.

    Los desafíos están enmarcados en la existencia de derechos humanos universales inclusivos como lo son el acceso al agua, la salud y la alimentación. Entendemos, desde la economía social que hay que promover un cambio social con acciones cooperativas respetando en sus identidades a todas las minorías, teniendo conciencia ambiental y ejerciendo la corresponsabilidad en las democracias para erradicar la pobreza.

    Finalmente queremos expresar que la idea de construir sociedades más justas y equitativas solo será posible si somos capaces de ser cada día mejores personas. Para ello tenemos que poner en marcha un modelo educativo humanista e intercultural que transforme la realidad. Argentina es un claro ejemplo de una experimentación exitosa de convivencia entre inmigrantes. Nada es caprichoso. Nos toca ser el país sede que permita orientar la idea de una ciudadanía global. Celebramos como cooperativas la interacción solidaria y el acontecimiento porque nuestras comunidades son un fiel reflejo del logro histórico que se supo conseguir.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Editorial: COLSECOR Revista y los nuevos desafíos

    En el 2016 COLSECOR Revista llegó a la mayoría de edad. Veintiún años  que implican renovarse. Acorde a los cambios de época y los tecnológicos nuestra revista da un paso adelante intentando informar y entretener manteniendo su esencia. 

  • El año que pasamos y el tiempo por venir

     

    Revista COLSECOR - Diciembre 2017

     

    Cuando arribamos a la culminación del año encontramos el deseo de hacer reflexiones al calor del clima de los festejos. Suele ser una muy buena excusa la temporalidad de los últimos días de diciembre. La coyuntura que va del 24 al 31, nos sirve como vértice de apoyo para posar la mirada sobre algunas verdades que se desprenden de los hechos transcurridos en nuestras vidas. Se piensa en las causas que los generaron o en las circunstancias inesperadas que aparecieron.

    Las transformaciones en la vida cotidiana generan variados impactos. Vienen con emociones que nos invaden y ante ello, necesitamos abundancia de racionalidades para que sopesen con su aporte, un sentido de utilidad para entender aquello que paso para sacar el mejor provecho. Nunca es otro el mejor camino que el aprendizaje que podamos capitalizar.

    Hacemos esfuerzos para hacer pie con alientos afectivos de una institución familiar cada día más lejos de los modelos que supimos experimentar. Distinguimos el mundo de lo real y concreto en las realizaciones. Nos inquietan los proyectos pendientes, los sueños y aparece en la cabeza da cada uno, un gigantesco tablero que nos proporciona los registros que indica entre otras cosas, cómo le fue a cada uno: en su economía, a la familia, a los amigos, al pueblo donde habitamos, al país, a la sociedad.

    Le damos permiso a los consuelos y concedemos los perdones propios y ajenos. Un poco de indulgencia no viene mal. Provocamos los encuentros y facilitamos las satisfacciones en los efímeros brindis. Todo junto. Tanto, como también todos los saludos que van y vienen por las redes sociales. El nuevo universo del que somos parte.

    Así como los platos en las fiestas tienen que estar a tope en alimentos y sabores, las pantallas de los celulares encendidas no pueden carecer de la máxima carga posible. Rogamos la plena capacidad de conectividad y que los sistemas de comunicación no se caigan ni un solo instante, sobre todo después de la hora cero.

    Alguien puede entender las conductas de fin de año como una voluminosa bola de banalidad de la que es difícil escapar. Nos choca, la esperamos y no es nada fácil desestimarla. Pude ser cierto que las ansias de frivolidades y fantasías son un antídoto ante tanta desmesura de rigurosidad que nos ofrece una sociedad nerviosa.

    Las fiestas son un hecho social y cultural que cruza a todas las clases sociales; por tal motivo, en esta edición proponemos a nuestros lectores, algunos textos en muchos centímetros de papel.  

    A modo de anticipación les decimos que en esta edición van a encontrar en la revista, nuevas secciones con el aporte de colaboradores que elaboran enfoques y tratamientos de temas muy diversos.

    La tapa como la ven, no podía ser otra. Argentina clasifico al mundial 2018 de la mano del genial Lio Messi. De no haber entrado esos goles en Ecuador, el año que esperamos, definitivamente iba a ser muy triste. Pero zafamos y Rusia nos espera, tal vez para vivir otros momentos de alegrías acotadas. Justo en el medio del calendario. Propicio para pasar el invierno.