• Danzando en el espejo

     

    Monte Buey está ubicado a la vera de la ruta 6, al sudeste de la provincia de Córdoba. Un rico abanico de propuestas artísticas y culturales lo destacan de otras localidades de la zona. El predio ferroviario, que anteriormente dividía al pueblo, es hoy la sede de festivales y eventos que hacen bailar a todos los vecinos.

     

    Matías Cerutti | Viajero, cronista y narrador

    Pito Campos | Ilustraciones

     

    Los ingresos a Monte Buey son tan parecidos que cuando alguien lo visita desde el este y retoma la ruta 6 para seguir hacia Santa Fe, puede llegar a pensar que ha tomado el sentido contrario, y que está volviendo hacia Justiniano Posse, o viceversa. El mismo efecto reflexivo se nos presenta si observamos a esta localidad desde un ángulo cenital. Vemos que la vía del ferrocarril la atraviesa, como si fuera la línea media de una de esas láminas de Rorschach que fueron dobladas al medio cuando la tinta aún estaba fresca. Da la impresión de que sobre la vía hubiera un muro imaginario, o transparente. Da la sensación de que los habitantes no tienen necesidad o interés en atravesar las vías porque sus servicios están completamente cubiertos. De ambos lados tienen banco, plaza, mutual, club y escuela. La simetría es tan precisa que pareciera que el pueblo estuviese separado por un espejo. Dicen que en una época hubo quien traspasaba todos los fines de semana los límites de ambos lados del espejo. Lo hacía gracias a la magia del cine. Es que tanto el norte como el sur tenían su propia sala, pero al pueblo llegaba una sola cinta cinematográfica, entonces el proyeccionista, con los rollos de celuloide bajo el brazo, atravesaba el espejo a bordo de su bicicleta y llevaba las películas de una sala a otra para que nadie se perdiera el espectáculo. 

     

    Allí donde se dice gol

    San Martín y Matienzo son los clubes de uno y otro lado de Monte Buey. Para ver el clásico también se tiene permitido franquear el cerco reflectante. Cuando se juega, se le puede gritar al reflejo; es como el mito de Narciso, pero invertido. Una catarsis dominguera que atenta contra la propia imagen. Como aquel rey que se ofuscaba ante la representación teatral del crimen que sólo él sabía que había cometido, hinchas albicelestes y tricolores se arrojan ondas en el aire.

    La final de la liga bellvillense 2017 se jugaba en cancha de Matienzo, el local enfrentaba a los del otro lado de las vías. Iban 2 a 2, a los 32 minutos del segundo tiempo, cuando comenzaron a caer proyectiles al campo de juego. Quizás aquella noche el árbitro al suspender el partido evitó que alguna bengala perdida hiciera trizas al cristal de los reflejos escindidos.


    Tierra linda

    Más allá de lo folclórico y anecdótico de las diferencias entre los vecinos de cada lado de las vías, hay siempre instancias de encuentro, momentos gloriosos en los que el espejo devuelve una imagen de equilibrio y bienestar que enorgullece a los monteboyenses. Por ejemplo, para dar funcionamiento al hogar para la tercera edad “Días Felices”, que en septiembre pasado inauguró la Cooperativa Eléctrica, se creó una fundación donde, entre otras instituciones, participan Matienzo y San Martín. Este emprendimiento que significa calidad de vida y bienestar para los adultos mayores, es uno más de la amplia diversidad de propuestas artísticas, deportivas y culturales que generan inclusión y contención, sobre todo para jóvenes y adolescentes que encuentran en Monte Buey actividades con las que formarse y entretenerse, utilizando el tiempo libre de forma recreativa, evitando el sedentarismo y otras problemáticas que acechan por estos tiempos.

    Una de las propuestas, que desde hace muchos años acompaña a esta localidad es la Escuela Municipal de Danzas Nativas Alpazuma. Desde 1995 forma a niños, jóvenes y adultos y depende de la Dirección de Cultura de la Municipalidad. En la actualidad la institución cuenta con más de 80 alumnos, encontrándose varios de sus egresados dictando clases en academias, escuelas de danzas y talleres de la región.  Del alumnado avanzado se desprende el ballet estable Alpazuma (tierra linda), elenco oficial de la Municipalidad que representa a la comunidad en distintos puntos del país y del exterior.

    Abel Cerrutti es el director de la Escuela  Alpazuma. Cuenta que surgió con la idea de formar a niños para ser integrantes del ballet estable municipal y  con el tiempo se fue conformando una propuesta que asegura constancia y perseverancia para los jóvenes monteboyenses. “Monte Buey es la localidad con mayor diversidad de propuestas culturales de la región, estamos muy orgullosos de sostener este espacio con un número considerable de alumnos que se comprometen con nuestra disciplina”, dice Abel, y comenta que el ballet estable muy pronto presentará en la ciudad de Córdoba un espectáculo llamado “Mi pueblo junto al riel”, que tuvo su debut en el marco de los festejos de los 100 primeros años de la biblioteca de Monte Buey.

     Las puestas en escena de Alpazuma son reconocidas a nivel nacional por la síntesis histórica que ofrecen con coreografías y vestuarios de primer nivel, resultados de una gran dedicación, pasión y experiencia. Después de tantos años, espectáculos, caminos y escenarios recorridos, Abel recuerda los primeros tiempos, cuando se presentaban al aire libre, sobre las vías del ferrocarril. Por una cuestión de espacio e iluminación, los artistas solicitaron a los espectadores un cambio de posición, pidiéndoles que se pusieran del otro lado de las vías, pero no lograron que todos los espectadores accedieran al pedido. Una señora, muy convencida y acomodada en su reposera explicó: “No me pienso mover porque yo vivo de este lado del pueblo”.

      

    Zona neutra

    La escuela de danzas y un grupo de colaboradores son los encargados de realizar todos los años el espectáculo denominado “Navidad Gaucha”, que ya lleva 28 ediciones ininterrumpidas. Se trata de un festival enmarcado dentro de los festejos de la navidad, que reúne grupos de folklore, canto, danza y artesanos de diferentes puntos del país. A lo largo de todos estos años han sido partícipes grupos de las provincias de Santa Cruz, Chubut, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, San Luis, Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa, además de la presentación de artistas de la talla de Peteco Carabajal y Los Nocheros, y contó con la presencia internacional de delegaciones de Ecuador, Uruguay, Paraguay y México.

    La Navidad Gaucha se realiza en el Salón de Usos Múltiples que está ubicado en “zona neutra”: sobre las vías, en el predio del ferrocarril. El SUM ferroviario es el corazón del espejo. Aquí se llevan adelante las actividades que nuclean a toda la comunidad. Una de ellas es la Fiesta Tradicional de Comidas al Disco que se realiza desde hace seis años. Durante estas jornadas hay talleres de cocina, peña folclórica y competencias gastronómicas, en las cuales tres cocineros que representan a alguna institución preparan comidas al disco. Imaginemos que un equipo del sur se despacha con un tiburón al disco, en Monte Buey hay quienes llegan a apostar que para la próxima edición algún equipo del norte se presentará con un pez globo o algo por el estilo. 

     

    Disolviendo los cristales del espejo

    Es domingo 8 de julio, ingreso a Monte Buey por el oeste, viniendo desde Justiniano Posse por la ruta provincial 6. A mi izquierda, me recibe un triángulo escaleno obtusángulo de unos 15 metros de altura. Más adelante, un arco verde con letras blancas y amarillas anuncia “Bienvenidos a Monte Buey, capital nacional de la siembra directa”. La calle Maipú bordea las vías del ferrocarril, por el lado del club San Martín. Veo silos y molinos sobre la zona neutra, observo un nuevo arco que dice “Paseo del Encuentro”, es el ingreso a una calle adoquinada que invita a conocer la zona de Matienzo. Sobre un lateral del arco se aprecian las placas que recuerdan la inauguración del paseo: “La obra que consolida la unidad de nuestra geografía, 30 de mayo de 2015”; “Hay en este espacio singular, digno de nuestro pueblo, un nuevo camino que a partir de hoy acompaña a la integración de nuestra comunidad”; “En homenaje a todos los habitantes de la comunidad de Monte Buey, por su unidad y crecimiento”, rezan las placas, augurando el comienzo de una nueva era.

    Anochece en Monte Buey, me pregunto qué hora es y veo, sobre la esquina de 25 de Mayo y Belgrano, unos números encendidos. Me acerco, el letrero luminoso me recuerda que estoy en la capital de la siembra directa, donde son más importantes el precio del maíz, del trigo y de la soja que la hora misma.

    Vuelvo al Paseo del Encuentro, el SUM neutral comienza a encenderse; hoy es día de apertura de los márgenes del espejo. Alpazuma organiza un evento denominado “Monte Buey Celebra”, las inferiores del ballet municipal tendrán la oportunidad de mostrarse para toda la comunidad, habrá delegaciones regionales, artistas invitados, y todos juntos  recibirán el 9 de julio entonando el Himno Nacional Argentino.

    Atravieso la niebla y, como Alicia, penetro al interior del espejo. Lo veo a Abel, corriendo del vestuario hacia el buffet, del buffet al escenario. Festejo la diversidad que reflejan los murales y cuadros que decoran las paredes del salón. Escucho al locutor que  comienza la cuenta regresiva hacia un nuevo aniversario de la independencia. Me acerco al buffet, y me encuentro con Cesar Morassi, que colabora con la caja. “La verdad, es todo circo”, explica Cesar por debajo de su boina, “No hay enfrentamiento real en Monte Buey. Si preguntás, vas a ver que hay gente de un lado que es socio de la mutual del otro lado”. El cajero sigue argumentando, mientras el locutor continúa con la cuenta descendiente, “…el problema en la final fue con el árbitro, no entre las hinchadas de San Martin y de Matienzo”, explica. Cesar está dispuesto a fundamentar su teoría a tal punto que coquetea con la autoinmolación: “yo mismo, que soy del sur, reconozco que, Matienzo es más …”, los primeros y aturdidores acordes del himno no me dejaron escucharlo. Si alguien me pregunta, no puedo contestar como terminó esa frase de Morassi.

    Ya es 9 de julio, me voy por la mañana rumbo a Santa Fe. Salgo por Maipú hacia el este. Paso un arco verde con letras blancas y amarillas, más adelante, un triángulo escaleno  obtusángulo, de unos 15 metros de altura. Ya estoy sobre la ruta provincial 6, y fuera del espejo.

     

     

     

  • La cooperativa de Monte Buey afianza su banco de sangre regional

     

    La entidad ofrece el servicio a 7 pueblos de la zona.

  • La cooperativa de Monte Buey entregó 400 mil pesos a instituciones educativas

    Se trata aportes que anualmente realiza la entidad solidaria.

  • Monte Buey: la cooperativa prepara la inauguración del hogar de ancianos

    Está prevista para fines de septiembre. Para su funcionamiento participarán las instituciones locales.