• “Macri quería ser presidente y es posible que vaya al infierno por eso”

     

    Diego Genoud |Periodista 

    Juan Casas |Fotos

    A contramano de la corriente, como todos en su familia, Rafael Bielsa se define como kirchnerista pero asegura que una candidatura de Cristina Fernández para enfrentar a Mauricio Macri abre la puerta al peor escenario. El excanciller de Néstor Kirchner sigue pensando que la unidad de todo el peronismo es posible, pide dejar de lado el show de egos y advierte que, si gana, la expresidenta puede enfrentar una realidad endemoniada en la que gobernar se le complique “muchísimo”. Hoy replegado en el sector privado, Bielsa dice que hace falta apostar al mediano plazo, ve al fracaso del Presidente como consecuencia lógica de su pensamiento y cuestiona la “diplomacia de manada” que elige Cambiemos para volver al mundo. Además, sostiene: “El pensamiento épico de Cristina no tiene plafón en la Argentina que viene, marcada por el sacrificio”.

     

    –¿A qué dedicó su esfuerzo y su interés político desde que Macri es presidente?

    –Desde que Macri asumió, me puse a pensar qué alternativa opositora podía ser la más conveniente. En un primer momento, pensé en una convergencia entre distintas facciones del peronismo. Yo soy peronista, soy kirchnerista, peronista lo fui siempre, kirchnerista desde 2002, nunca me moví de ese lugar ni me voy a mover. Empecé con Lavagna hace tres años y la fertilidad de mis esfuerzos está a la vista: cada uno anda por su lado.

     

    –En diciembre dijo “tengo un pálpito y veo que la unidad es posible”. ¿Falló ese pálpito?

    –Sigo creyendo porque lo que no disciplina la razón lo termina disciplinando el espanto. Me parece que los fuegos de artificio que hoy vemos van a ser disciplinados por lo que se avecina. No sé si las consecuencias de tener que afrontar los servicios de una deuda de 100.000 millones de dólares en el 2020 son perceptibles. Para mí sí, porque trabajo de leer cotizaciones, diagramas de flujos, cronogramas de barras y de verificar retracción de inversiones. Veo cómo funciona la economía del mundo y en Argentina nada lleva al optimismo. Sería un llamado a la sensatez y a la definición de un modelo que va a necesitar de mayorías parlamentarias. El pálpito lo sigo teniendo. Más que pálpito, la esperanza, que es el sueño de los insomnes.

     

    –¿El peronismo puede encontrar una fórmula a tiempo?

    –Cuando yo empecé a hablar con Roberto, él se rió. A los seis, siete meses de la asunción de Macri, le planteé que iba a haber una coyuntura histórica. El peronismo puede haber adoptado en distintos momentos históricos distintas expresiones. Uno se puede burlar de eso o puede odiar eso. Yo no. Para mí populismo es una hermosa palabra, que ha sido resignificada y tendremos que volver a resignificar. El problema del populismo, en la última parte de nuestro gobierno, fue su falta de sustentabilidad. En el futuro, va a haber que exigirle muchísimo sacrificio a toda la sociedad argentina y para pedir sacrificio vos tenés que empezar mostrando el tuyo. ¿Y qué mejor que una mesa de individuos, que tienen el bastón de mariscal en la mochila y dicen “yo no voy a ser” para empezar a construir un camino?

      

    La mesa del peronismo

     

    –¿Cómo sería esa mesa imaginaria para la unidad del peronismo?

    –Sería una primera cena. ¿Quién debería estar? Cristina, Roberto, Duhalde, Scioli, Felipe Solá, Schiaretti, Uñac, Sergio Massa, Pichetto, Urtubey. Y me olvido de alguno. Es mucho más difícil que los invitados vengan a esa mesa a que se coman el postre.

     

    –¿Quién está sentado hoy a esa mesa? ¿Duhalde solo?

    –No, no. Porque muchos de esos actores se reúnen de manera bilateral y no pública. Esto tendría que ser algo sin ningún tipo de promesa, de una manera seria. Es el mínimo respeto que uno le puede rendir a la mayoría de los argentinos que está sufriendo. Y tratar de alcanzar sobre 10 puntos, 10 identificaciones de problemas básicos y 10 abordajes a esos problemas. Argentina tiene un problema de redistribución del ingreso, de productividad, de no saber si la industria nacional se vincula con la manufactura o con el conocimiento...

     

     


     “Sigo creyendo en la unidad porque lo que no disciplina la razón lo termina disciplinando el espanto. Me parece que los fuegos de artificio que hoy vemos van a ser disciplinados por lo que se avecina”.

     


     

    –Pensar a mediano plazo.

    –Tomar decisiones respecto de eso demanda un período de seis años. ¿Cuánto tiempo lleva formar un ingeniero, un especialista en biología molecular?  Si vos me decís tomamos 150.000 millones de dólares del Fondo y lo dedicamos al desarrollo nacional y al conocimiento”, es una cosa. Si los tomamos para erogaciones corrientes, es otra. ¿Por qué razón Vietnam sale airoso en las calificaciones Pisa en matemática y es un caso de estudio de las universidades del mundo? Un país que tiene la tercera parte de nuestro ingreso per cápita. Porque saben que la formación de ingenieros de conocimiento les va a dar la posibilidad de un salto como el que dio Corea del Sur. Tienen un modelo y un propósito.

     

    –¿Qué consecuencias tiene la imposibilidad de llegar a un acuerdo de ese tipo entre los opositores a Macri?

    –Y me parece que en un show de los egos, en la pelea por un porcentaje del cero, se le falta mucho el respeto a los que hoy sufren en serio. Estoy muy en contacto con esos sectores, los que por ejemplo pierden el hábito de la limpieza, del baño, del cumplimiento de un horario, de tener un laburo al que ir todos los días. ¿Quién tiene la culpa de eso? No sé, no me importa. Me importa que tengo cuatro hijos varones, de 26 años a 8 años y yo quiero que vivan en Argentina. Que la patria, que es la tierra de los padres, sea su patria.

     

     Horno para todos

     

    –Si el peronismo y la oposición que es mayoría en la sociedad no se unen, ¿pueden perder con el peor Macri?

    –La realidad, que es la verdad, va empujando a Cristina a ser candidata. No estoy seguro de que ella lo apetezca, desde las razones por las cuales una persona quiere el poder: desde la ambición, desde la realización, desde el lugar en la historia. No veo presente ninguna de esas razones en Cristina y creo que para ella la aceptación sería un acto de generosidad y renunciamiento. Ahora, la realidad la va llevando y si efectivamente queda Cristina contra Macri las chances se emparejan en el balotaje. Están los kirchnerófilos y los kirchnerfóbicos pero hay una gran parte de la población que no está en eso. Entonces, creo que es el peor escenario para Argentina. Porque el pensamiento de Cristina, que es un pensamiento épico, reivindicativo, de extensión de derechos, de empoderamiento de sectores desapoderados, tiene muy poco plafón en la Argentina que viene. La Argentina que viene es una Argentina de sacrificio compartido.

     


    “El pensamiento de Cristina, que es un pensamiento épico, de empoderamiento de sectores desapoderados, tiene muy poco plafón en la Argentina que viene. La Argentina que viene es una Argentina de muchísimo sacrificio compartido, equitativo”.

     


     

    –Usted dice que Cristina puede ganar pero gobernar se le puede complicar mucho.

    –Muchísimo, muchísimo, incalculablemente se le puede complicar el gobierno. Si gana, que es lo que yo desearía frente a este Macri, que no es el peor Macri. Macri es uno solo.

     

    –Sí, pero antes era una esperanza para sectores que le permitieron llegar al 51 por ciento en balotaje.

    –No te quepa duda. Como dice Santa Teresa, se va mucho más al cielo por las plegarias que Dios escucha que por las que no escucha. Macri quería ser presidente y es posible que vaya al infierno por eso. Macri siempre fue lo que estamos viendo. Ahora está padeciendo y no me da ninguna alegría. Pero también me parece que la sociedad argentina tiene que tener una dosis de autocrítica. La pregunta que yo me hago todos los días: ¿quién pudo pensar que esto iba a ser distinto?

     

    –Macri vendió la promesa de que nadie iba a perder nada.

    –Nosotros nos equivocamos. Nuestro gobierno abusó de la comunicación directa, de una retórica convocativa que la sociedad no acompañaba. Cansamos, no fuimos capaces de demostrar que el modelo podía sostenerse en el tiempo. Dejamos envejecer el sistema de asistencialismo, que es un modelo para un momento, no es un modelo permanente. Dejamos crecer los subsidios de manera insostenible. Son autocríticas que nos tenemos que hacer y la verdad es que no he visto que las hayamos hecho públicamente.

     

    –¿Pero por qué entonces el peronismo vuelve a Cristina, después de todo eso y de haber perdido ella incluso una elección en 2017?

    –¿Y porque le vamos a pedir a las grandes mayorías que sofistiquen su razonamiento si no lo hacen los dirigentes? Las grandes mayorías populares tienen el recuerdo de una década donde ganaron derechos, donde vivieron mejor, donde fueron más respetados y se pudieron dar pequeñísimas recompensas de la vida cotidiana. Hay que decir la verdad. ¡La verdad es que estamos en el horno! Y solo le podemos prometer a la gente ejemplaridad.

     

    –¿Quién está en el horno? ¿El país o el peronismo?

    –El peronismo es una expresión de la argentinidad, guste o no. Expresa el deseo del subsuelo de la patria sublevada frente a los que acumulan, que son menos y han acumulado más. Ese sentimiento sigue vivo, en Argentina se llama peronismo, en otros lugares se llama de otra manera. Las clases sociales siguen existiendo. ¿Cómo no van a existir si Warren Buffet dijo “los ricos les estamos dando una paliza a los pobres”?

     

    –En todo este tiempo en que no habló con Cristina, habló mucho con Massa. ¿Hay posibilidad de un acuerdo entre ellos?

    –Lo veo posible. Cristina es una mujer muy inteligente y Sergio es excepcionalmente inteligente. Por supuesto, la política es timing y no es un modelo matemático, si no, las elecciones se resolverían en una computadora. Creo que ese acercamiento sería bueno para los dos. Le veo un solo inconveniente, que forma parte de una lógica bilateral, que no le rinde homenaje a los que más sufren. El peronismo es colectivo, es multitudinario, es aluvional, de muchedumbre. Es mejor Cristina y Massa juntos que solos. ¿Es lo mejor? No. Lo mejor es tener a todos hoy.

     

    –¿Y qué es lo posible hoy?

    –No sé qué es lo posible porque no estoy en modo político activo. Kennedy decía: “Si la política es el arte de lo posible, entonces el arte de la política es hacer más ancha esa posibilidad”. No me gustan las descalificaciones, no me gustan los exabruptos, no me gustan los esfuerzos por diferenciarse. ¿Qué palabra más linda hay que igualarse? El tema es con quién te igualás.

     

    –¿Cómo se resuelve en el peronismo la gran pregunta de quién conduce?

    –Si predomina la razón, de una manera. Si predomina el espanto, de otra. Si se juntan 10 dirigentes de primer nivel, ese grupo genera una dinámica y ahí los mejores son mejores y los peores son peores. Y las buenas ideas son mejores que las malas y los apetitos de cada uno pueden ser satisfechos en la medida de un acuerdo colectivo. Esa es la solución virtuosa.

     

     

    Diplomacia de manada 

     

    –¿Cuál es el saldo del G20 y la puesta en escena del apoyo internacional?

    –Descreo profundamente de la diplomacia del club house, de la diplomacia del ceremonial y el casco de estancia. La diplomacia es una cosa dura donde vos le decís de movida al que te quiere apurar: “Mire, yo puedo esperar cuatro años, 40 años, 400 años. Las Malvinas son mías, no me importa cuánto tengo que esperar”. Esa frase amilana mucho más a un británico que una bravata o un halago sin consecuencias. ¿En qué redundan las efemérides del G20 o el caso del “querido rey”? O redundan en un papelón como el de José Luis Borges o en un rédito de uso interno, que es lo que siempre el neoliberalismo argentino cuestionó.

     

    –Macri diría “yo tengo relaciones autónomas con China y Estados Unidos”.

    –Sí, muy autónomas no son porque China apoya a Venezuela y vos estás en el grupo de Lima. ¿A dónde te lleva esa diplomacia de manada?

     

    –Muchos piensan que con Bolsonaro y con Piñera, la región no da para un regreso de Cristina y ni siquiera del peronismo.

    –No está dicho que el peronismo solo pueda expresarse en términos altisonantes y dándole clase de Laclau al G20. Lavagna es peronista.

     

    –Sí, pero Massa y Pichetto están más cerca de Macri en el caso Venezuela.

    –Son peronistas y eso es ser distinto a Macri. Macri no es un gobierno oligárquico, es un gobierno de élite. Ningún peronismo se parece a Macri, salvo los que quisieron parecerse a Macri porque pensaron que eso les podía convenir electoralmente. La región puede dar o puede no dar. Bolsonaro es un exabrupto de la historia y se va a extinguir. No forma parte de la fisiología de Brasil, sino de la patología de Brasil, un país que adoro. Me tiene sin cuidado Bolsonaro porque sé que es un episodio y la historia no se puede pensar en términos de coyuntura. A lo mejor, no es el mejor momento para pensar en el kirchnerismo, en términos de lo que expresó como fenómeno de época. Pero ¿dónde está dicho que el peronismo no se puede expresar de una manera diferente? ¿En qué manual está escrito?

  • “Sigo siendo un luchador social”

    El expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica estuvo en Córdoba  encabezando la presentación de la Fundación COLSECOR, de la que es presidente honorario. Antes, recibió el título Doctor Honoris Causa de manos de la Universidad Nacional de Córdoba.

  • La invasión de los spots (un rato de pedagogía electoral)

  • La invasión de los spots (un rato de pedagogía electoral)

  • La memoria del presente

    Paseo del Buen Pastor, ciudad de Córdoba 

  • La transición como ley

     

    Macri habla de mejorar las comunicaciones pero hasta ahora carece de un plan integral

     

    El proyecto de “ley corta” en telecomunicaciones es centralista, atiende sólo las necesidades de grandes operadores y elude la consideración de cooperativas y PyMEs que atienden a gran parte de las comunidades fuera de los principales centros urbanos del país. Su debate en el Congreso es una oportunidad para superar la lógica fragmentaria con la que el gobierno ha guiado hasta ahora su política de comunicaciones.

  • Los hackers más famosos de la historia

     

    Se mueven por el ciberespacio con soltura para lograr sus objetivos: a veces es hacer dinero, otras simplemente obtener información valiosa o confidencial para demostrar su “poderío informático”. Así son ellos, los hackers más conocidos de la historia.

     

    Por Roxana González | Periodista 

      

    Kevin Mitnick nació en agosto de 1963 en Los Angeles, y es uno de los hackers más renombrados de la historia. Se lo conocía como “Cóndor” y “Fantasma de los cables”. Hoy ofrece servicio de consultoría en seguridad informática pero durante mucho tiempo estuvo del otro lado del mostrador. De hecho los conocimientos que obtuvo como hacker de sombrero negro le sirven hoy en día para sus tareas de asesoramiento.

    Mitnick comenzó a incursionar en el mundo de los ciberdelitos cuando tenía 16 años: ingresó al sistema administrativo de su colegio. En 1981 fue un paso más allá e ingresó a las oficinas de Cosmos de Pacific Bell, una base de datos utilizada por muchas operadoras de telefonía en Estados Unidos. Obtuvo manuales, claves y datos para acceder a varias sucursales de la compañía. Fue delatado por la novia de unos de sus cómplices y pasó unos meses en prisión.

    Era apenas el inicio de una larga lista de delitos: dos años después ingresó ilegalmente a ARPAnet, una red predecesora de Internet; intentó vulnerar computadoras del Pentágono; intentó ingresar al sistema del Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica (NORAD); en 1987 invadió el sistema de la empresa Microcorp Systems y luego se infiltró en la red de MCI Communications y Digital Equipment Corporation.

    En 1988 Mitnick fue declarado culpable de los cargos de fraude en computadoras y posesión ilegal de códigos de acceso. Su abogado logró convencer al tribunal de que actuaba de este modo porque tenía una adicción a las computadoras. Finalmente lo condenaron a un año de prisión y a hacer un tratamiento de seis meses para revertir su supuesto trastorno.

    Cuando salió de la cárcel siguió haciendo de las suyas: utilizó ilegalmente de una base de datos de una agencia de detectives para la que comenzó a trabajar, intentó sacar una licencia de conducir de forma fraudulenta. Para ese entonces estaba otra vez en la mira de la Justicia y se escapó. Fue arrestado en 1995 luego de que hackeara la computadora de Tsutomu Shimomura, experto informático que ayudó a encontrarlo.

    Albert González, también conocido como “Soupnazi”, nació en Cuba en 1981. Este hacker fue acusado de liderar el robo y la venta de más de 170 millones de tarjetas de crédito y débito entre 2005 y 2007. Era señalado como el cerebro detrás del grupo de ciberdelincuentes denominado ShadowCrew.

    Por medio de infiltración de código SQL, González y su equipo lograron abrir puertas traseras (backdoors) en sistemas informáticos. Las puertas traseras les permiten a los cibercriminales inmiscuirse en la red sin ser detectados por los sistemas de seguridad.

    Además de robar credenciales de tarjetas, durante su etapa delictiva logró hacerse de datos de pasaportes, correos electrónicos con sus respectivas contraseñas, licencias de conducir, números de seguridad social y seguro médico. Vendió toda esa información al mejor postor.

    En 2010, González fue sentenciado a 20 años de prisión por hackear y robar información de Office Max, los restaurantes Dave & Busters, TJX, las liberarías Barnes & Noble y los sistemas de pago Heartland, entre otros cargos. 

     

    Kane Gamble o “Cracka” es adolescente, tiene 19 años y el año pasado fue condenado a pasar dos años en un centro de detención juvenil. ¿Los motivos? Cuando tenía 16 hackeó los correos y cuentas de teléfono de John Brennan, en ese entonces director de la CIA, y de su esposa; de Mark Giuliano, exdirector adjunto del FBI y de Jeh Johnson, que fue secretario de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

    Así accedió a una gran cantidad de información confidencial sobre operaciones militares en Irak y Afganistán. Y filtró muchos de esos datos a varios sitios, como WikiLeaks. A su vez, logró infiltrarse en el televisor inteligente de la familia Johnson y desde allí publicaba mensajes amenazantes. También realizó llamadas con el mismo tono. Finalmente fue apresado.

     

    El hacker vagabundo 

    Adrián Lamo se hizo conocido por haber delatado en 2010 al entonces soldado Bradley Manning, que luego decidió cambiar de género y llamarse Chelsea. Lamo fue quien contó al gobierno de Estados Unidos que Manning había filtrado información confidencial sobre el ejército y los servicios secretos de ese país a WikiLeaks. Divulgó, entre otras cuestiones, documentos clasificados sobre las guerras en Afganistán e Irak.

    Como consecuencia del testimonio de Lamo se apresó a Manning, y hoy aún está en prisión. Estuvo fuera un tiempo tras un indulto de Obama, pero el 8 de marzo de este año volvió a la cárcel por negarse a declarar en relación a una investigación a WikiLeaks.

    Pero antes de delatar a Manning, Lamo ya era conocido por su capacidad para vulnerar sistemas informáticos. Se lo llamaba el “hacker vagabundo” porque para hacer sus intrusiones digitales se conectaba en diferentes bares, cafés y accesos públicos de wifi. Vivía viajando de un destino a otro porque temía ser perseguido y apresado.

    En febrero de 2002, hackeó la red interna del New York Times, accedió a información de colaboradores y utilizó el sistema LexisNexis para investigar sobre temas sensibles. También ingresó de manera ilícita a Microsoft, WorldCom y Yahoo. 

    En 2004 fue sentenciado a seis meses de prisión domiciliaria, dos años de libertad condicional y el pago de 65.000 dólares. Lamo falleció el 14 de marzo de 2018, a los 37 años. Lo encontraron muerto en su departamento, en Wichita, Kansas.

    Nicolae Popescu es uno de los cibercriminales más buscados del mundo. Es rumano, tiene 40 años y está prófugo de la Justicia desde 2012. El FBI ofrece una recompensa de un millón de dólares a quien brinde información que ayude a apresarlo y condenarlo por los delitos que se le imputan.

    Popescu está acusado de liderar una estafa que se basaba en la publicación de anuncios falsos en sitios web de subastas. Los anuncios tenían información de vehículos y otros productos ofrecidos a la venta pero en realidad esos ítems no existían.

    Cuando una víctima se contactaba con el grupo de los criminales, estos les enviaban facturas truchas y les indicaban por mail dónde tenían que hacer los depósitos. Para eso contaban con una serie de cuentas bancarias que abrían con pasaportes falsos en diferentes bancos de Estados Unidos. El grupo fue desmantelado pero Popescu está prófugo.

  • Morir de penal

    Prof. Dr. Carlos Presman

    La prensa de Dios lleva póster central,el bien y el mal definen por penal”.

    Divididos

     

    ¿El mundo gira como una pelota de fútbol o el fútbol gira como una pelota de mundo? Esa parece ser la cuestión en estos días del mundial donde participan decenas de países y millones de individuos lo seguimos por televisión.

    Si una circunstancia altera nuestra vida habitual, afectando nuestros horarios laborales, la alimentación, la respiración, los latidos cardíacos, el sueño y/o la sexualidad podemos decir que estamos enfermos. Si esa circunstancia es el mundial de fútbol podríamos afirmar que estamos frente a una pandemia y amerita que la analicemos como tal.

    Toda enfermedad es multicausal y participan en ella factores biológicos, psicológicos y sociales. Entonces el deporte fútbol, en tanto enfermedad, nos remite a las siguientes preguntas: ¿por qué nos enferma el fútbol?, ¿para qué nos enfermamos de fútbol?, ¿por qué el fútbol y no otro deporte?

    Desde una perspectiva biológica y antropológica, el fútbol es el único que se juega con la parte más inhábil del cuerpo humano: las piernas. Todos los demás deportes, individuales o grupales, se practican con las manos. Quizás en esta cualidad resida la fascinación y el deslumbramiento que nos provoca, a punto tal que algunas jugadas evocan los pasos del ballet.

    Desde la escucha psicológica convengamos que la educación tiene mucho que ver y el lenguaje encuentra en el fútbol las metáforas de todos los momentos de la vida. Así, todo comienza con “el pitazo inicial”; cuando una pareja nos echa, nos “sacan la roja”; cuando quedamos esperando, “estamos en el banco”; si tras ingentes esfuerzos se consuma el amor, “logramos meterla”; cuando todo acabó, “terminó el partido”; y cuando juegan mal, son “unos muertos”.

    Desde lo sociológico se sabe que las Olimpíadas, como sublimación de las guerras, dieron origen a los deportes. Entre estos, el boxeo es el juego madre donde sin interponer pelotas o redes, un tipo quiere liquidar al otro a las trompadas sin apelar a ningún eufemismo. El fútbol es, entre los deportes, el que menos requisitos posee: una pelota. Los demás apelan a raquetas, palos, aros, guindas o fichas blancas y negras. Es el deporte que, con mayor probabilidad que ningún otro, permite la tan ansiada movilidad social. Esta sería la causa por la que es más popular en los países más pobres.

    Ejercitarlo con los pies, desear meter el gol y la facilidad de su práctica con beneficios económicos parecen ser la tríada letal de la epidemia fútbol.

    En la gripe, el órgano más sensible es el árbol bronquial; en la pandemia fútbol es el aparato cardiovascular.

    El infarto de miocardio, que ocurre sólo en los humanos, sucede en la presencia de factores de riesgo como el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el sedentarismo, la obesidad y el estrés. Sin embargo permanece sin respuesta aún el mecanismo por el que aparece el infarto en determinada circunstancia. ¿Qué es lo que dispara la obstrucción coronaria total y el infarto en cada paciente?

    La bibliografía médica consignó un incremento en la mortalidad cardiovascular en Holanda cuando Francia le ganó por penales la final de la copa europea en 1996. En Inglaterra aumentaron un 25 por ciento las internaciones por infarto cuando Argentina la eliminó por penales en el mundial de 1998. La editorial de la prestigiosa revista médica British Medical Journalafirma: “además de los reparos de su corrección desde un enfoque deportivo, quizás la lotería de la eliminación por penales deba ser proscripta por razones de salud pública”.

    Un estudio publicado en el New England Journal of Medicineinforma que durante el mundial de 2006 se triplicaron los infartos en Alemania cuando definía contra Argentina su pase por penales a los cuartos de final.

    Es de esperar que en este mundial salgamos campeones pero además que sepamos disfrutarlo.

    Si bien hay que “poner el pecho” y “el corazón” en cada partido, ningún encuentro, por importante que sea, vale más que su salud.

    Por último, trate de vivir cada encuentro con humor, no vaya a ser que termine como un colega, amigo y paciente, que dejó de fumar, no tomó alcohol, no comió en exceso, miraba la tele mientras hacía bicicleta fija y hoy ve la final del mundial en el monitor de la unidad coronaria del Instituto Cardiológico. Encima, la mascarilla de oxígeno le impide alentar y, lo que es peor, no puede gritar: ¡gooooool!

     

     

     

     

  • Queremos tanto a nuestras mascotas

    En la historia y el proceso evolutivo de la humanidad, los vínculos afectivos con otras especies han sido un factor importante del desarrollo productivo y social. La antrozoología es una interdisciplina que estudia científicamente la interacción entre los humanos y los animales y puede explicar por qué estas relaciones son percibidas como ventajosas. Datos de una investigación reciente.

  • Una gran razón celeste y blanca

    De la convicción y el coraje del prócer sobran los testimonios y los hechos, pero más allá de haberse calzado el traje de guerrero porque la Revolución lo necesitaba, la historia le reservaba el honor de ser el creador de la gran metáfora nacional. La izó por primera vez el 27 de febrero de 1812, debió sobreponerse a las amonestaciones de Buenos Aires por ese acto.