• “Sigo siendo un luchador social”

    El expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica estuvo en Córdoba  encabezando la presentación de la Fundación COLSECOR, de la que es presidente honorario. Antes, recibió el título Doctor Honoris Causa de manos de la Universidad Nacional de Córdoba.

  • La transición como ley

     

    Macri habla de mejorar las comunicaciones pero hasta ahora carece de un plan integral

     

    El proyecto de “ley corta” en telecomunicaciones es centralista, atiende sólo las necesidades de grandes operadores y elude la consideración de cooperativas y PyMEs que atienden a gran parte de las comunidades fuera de los principales centros urbanos del país. Su debate en el Congreso es una oportunidad para superar la lógica fragmentaria con la que el gobierno ha guiado hasta ahora su política de comunicaciones.

  • Morir de penal

    Prof. Dr. Carlos Presman

    La prensa de Dios lleva póster central,el bien y el mal definen por penal”.

    Divididos

     

    ¿El mundo gira como una pelota de fútbol o el fútbol gira como una pelota de mundo? Esa parece ser la cuestión en estos días del mundial donde participan decenas de países y millones de individuos lo seguimos por televisión.

    Si una circunstancia altera nuestra vida habitual, afectando nuestros horarios laborales, la alimentación, la respiración, los latidos cardíacos, el sueño y/o la sexualidad podemos decir que estamos enfermos. Si esa circunstancia es el mundial de fútbol podríamos afirmar que estamos frente a una pandemia y amerita que la analicemos como tal.

    Toda enfermedad es multicausal y participan en ella factores biológicos, psicológicos y sociales. Entonces el deporte fútbol, en tanto enfermedad, nos remite a las siguientes preguntas: ¿por qué nos enferma el fútbol?, ¿para qué nos enfermamos de fútbol?, ¿por qué el fútbol y no otro deporte?

    Desde una perspectiva biológica y antropológica, el fútbol es el único que se juega con la parte más inhábil del cuerpo humano: las piernas. Todos los demás deportes, individuales o grupales, se practican con las manos. Quizás en esta cualidad resida la fascinación y el deslumbramiento que nos provoca, a punto tal que algunas jugadas evocan los pasos del ballet.

    Desde la escucha psicológica convengamos que la educación tiene mucho que ver y el lenguaje encuentra en el fútbol las metáforas de todos los momentos de la vida. Así, todo comienza con “el pitazo inicial”; cuando una pareja nos echa, nos “sacan la roja”; cuando quedamos esperando, “estamos en el banco”; si tras ingentes esfuerzos se consuma el amor, “logramos meterla”; cuando todo acabó, “terminó el partido”; y cuando juegan mal, son “unos muertos”.

    Desde lo sociológico se sabe que las Olimpíadas, como sublimación de las guerras, dieron origen a los deportes. Entre estos, el boxeo es el juego madre donde sin interponer pelotas o redes, un tipo quiere liquidar al otro a las trompadas sin apelar a ningún eufemismo. El fútbol es, entre los deportes, el que menos requisitos posee: una pelota. Los demás apelan a raquetas, palos, aros, guindas o fichas blancas y negras. Es el deporte que, con mayor probabilidad que ningún otro, permite la tan ansiada movilidad social. Esta sería la causa por la que es más popular en los países más pobres.

    Ejercitarlo con los pies, desear meter el gol y la facilidad de su práctica con beneficios económicos parecen ser la tríada letal de la epidemia fútbol.

    En la gripe, el órgano más sensible es el árbol bronquial; en la pandemia fútbol es el aparato cardiovascular.

    El infarto de miocardio, que ocurre sólo en los humanos, sucede en la presencia de factores de riesgo como el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el sedentarismo, la obesidad y el estrés. Sin embargo permanece sin respuesta aún el mecanismo por el que aparece el infarto en determinada circunstancia. ¿Qué es lo que dispara la obstrucción coronaria total y el infarto en cada paciente?

    La bibliografía médica consignó un incremento en la mortalidad cardiovascular en Holanda cuando Francia le ganó por penales la final de la copa europea en 1996. En Inglaterra aumentaron un 25 por ciento las internaciones por infarto cuando Argentina la eliminó por penales en el mundial de 1998. La editorial de la prestigiosa revista médica British Medical Journalafirma: “además de los reparos de su corrección desde un enfoque deportivo, quizás la lotería de la eliminación por penales deba ser proscripta por razones de salud pública”.

    Un estudio publicado en el New England Journal of Medicineinforma que durante el mundial de 2006 se triplicaron los infartos en Alemania cuando definía contra Argentina su pase por penales a los cuartos de final.

    Es de esperar que en este mundial salgamos campeones pero además que sepamos disfrutarlo.

    Si bien hay que “poner el pecho” y “el corazón” en cada partido, ningún encuentro, por importante que sea, vale más que su salud.

    Por último, trate de vivir cada encuentro con humor, no vaya a ser que termine como un colega, amigo y paciente, que dejó de fumar, no tomó alcohol, no comió en exceso, miraba la tele mientras hacía bicicleta fija y hoy ve la final del mundial en el monitor de la unidad coronaria del Instituto Cardiológico. Encima, la mascarilla de oxígeno le impide alentar y, lo que es peor, no puede gritar: ¡gooooool!

     

     

     

     

  • Queremos tanto a nuestras mascotas

    En la historia y el proceso evolutivo de la humanidad, los vínculos afectivos con otras especies han sido un factor importante del desarrollo productivo y social. La antrozoología es una interdisciplina que estudia científicamente la interacción entre los humanos y los animales y puede explicar por qué estas relaciones son percibidas como ventajosas. Datos de una investigación reciente.