• Banca Argentina

     

     

    Por Martín Eula | Periodista

     

    Casilda, Chabás y Rosario en la provincia de Santa Fe. Villa Domínguez, en Entre Ríos. Y Tapiales, en ese conglomerado llamado La Matanza en el conurbano de Buenos Aires.

    Jorge Sampaoli, Héctor Cúper y Juan Antonio Pizzi. José Pekerman. Y Ricardo Gareca.

    Argentina, Egipto y Arabia Saudita. Colombia. Y Perú.

    "Somos 44 millones de técnicos" es una frase ramificada que se alimenta y engorda como nunca cuando la Selección juega un Mundial. Un Mundial, el de Rusia, en el que cinco de esos 44 millones dejarán una marca histórica: cinco técnicos argentinos en una Copa del Mundo. Todos paridos por nuestro fútbol: extremista, pasional, desorganizado y ambivalente, pero que no deja de ser una referencia ineludible. Y éste caso es otra muestra cabal.

    El eléctrico Sampaoli llegó a la Argentina cuando la Selección veía un bloqueo en su camino lleno de espinas rumbo a Moscú. Sin dirigir en la Primera de nuestro país, hizo una carrera desde bien abajo, llevó a Chile a la gloria y está a meses de cumplir un sueño. Amante del rock, marcado por sus tatuajes, fanático de River (estudió la mítica Máquina que integraban Muñoz-Moreno-Pedernera-Labruna-Loustau), mira -o miraba- más cine que fútbol porque "un drama te puede permitir pensar para diagnosticar y tomar la decisión acertada". Bielsista a ultranza hasta ganar la Copa América 2015 (final contra Argentina), se hizo menottista y Guardiola le provocó un quiebre. Piensa que es absolutamente necesario cambiar los equipos todo el tiempo como una disputa intelectual y estratégica con el entrenador oponente. "Me duele que en mi país no se respete ni se valore a la Selección como se merece. Tuvimos al mejor futbolista en su momento, tenemos al mejor ahora y la impresión es que no lo queremos disfrutar. Sería bueno que volvamos a encantarnos con la bandera", dijo bastante antes de asumir y hoy disfruta, después del enorme partido en Quito -el de la clasificación- de ese país finalmente rendido a los pies de San Messi.

    El casi olvidado por estas pampas Cúper ya es un faraón. Después de 28 años, condujo a Egipto a un Mundial al darle equilibrio, solidez y presencia a un seleccionado que cuenta con una estrella como Mohamed Salah (Liverpool) y una leyenda en el arco (con 45 años, Essam El-Hadary se transformará en el hombre más veterano en una competencia semejante). En el medio, una pequeña reflexión: Messi y compañía cargan con la cruz de haber perdido tres finales seguidas; en sus 14 equipos que dirigió, Cúper suma 10 subcampeonatos (entre ellos dos de Champions League con el Valencia). Un verdadero tormento para cualquiera en un mundo que apesta por lo exitista. Un aliciente para seguir adelante y no claudicar para este hombre de 62 años que se dará un gusto enorme.

     

     

     

    El último en ingresar a este selecto grupo fue Pizzi. Crucificado por miles de chilenos por quedarse afuera en la última fecha, entró por la ventana al aprovechar una Arabia Saudita que evidentemente cambia entrenadores como de ropa interior. Macanudo, como lo llaman en Chile, reemplazó a Edgardo Bauza, el Patón que dirigió tres selecciones en la previa al Mundial y hasta dijo que se veía "campeón del mundo con Argentina", pero que quedó al margen. Pizzi jugó en Central, Barcelona y River, entre otros, y disputó Francia 98 con España. Dirigió en su país, Perú, Chile, España y México antes de recibir una propuesta millonaria en dólares y tentadora en lo deportivo, y superó a Ramón Díaz en esa carrera. Los saudíes, sin dudas, iban a ser dirigidos por un argentino...

    El maestro Pekerman, el hacedor de tantas figuras argentinas, el que nos distinguió por estilo de juego, resultados y Fair Play en tantos torneos juveniles, al que nadie pudo reemplazar en los Juveniles, el que dejó a Messi en el banco en la eliminación con Alemania en el Mundial 2006... Ese hombre de 68 años ya es un emblema para Colombia, al que comandará en un segundo Mundial seguido. Un logro nada menor para un país que va por su sexto Mundial. Lo hará con una camada de elite liderada por James Rodríguez y Radamel Falcao, a la espera de su gran revancha tras estar lesionado en el 2014. El 5º puesto en Brasil es la zanahoria a superar en lo que seguramente será el cierre de un ciclo muy exitoso.

    El nuevo héroe nacional en Perú es Gareca, que por ejemplo ya tiene una calle con su nombre en el centro de Cuzco, ahí donde en los 3.400 metros de altura cualquiera está más cerca de tocar el cielo con las manos. Eso sienten los peruanos gracias al Tigre porque después de 36 años estarán en una Copa del Mundo. Ex centrodelantero que se dio el gusto de jugar en Boca y en River, recorrió todos los pasos necesarios para ser un entrenador de selección. Y no uno más. Amante del buen fútbol, encontró en Perú a varios jugadores de buenas condiciones técnicas a los que les adosó sentido colectivo, confianza y creencia en una idea. Así, pasó de sumar cuatro puntos en las primeras seis fechas de Eliminatorias a un sprint final que terminó con el triunfo en el Repechaje sobre Nueva Zelanda que todavía se celebra en casi toda América.

    A Sampaoli le tocó un grupo peligroso, Pekerman afrontará una zona pareja y Gareca tiene a un cuco como Francia. Mientras que Cúper y Pizzi (estará en el partido inaugural contra Rusia) se verán las caras el 25 de junio, en el cierre del Grupo A.

     

    Fotos: Gentileza Olé 

  • Directo al Guinness

     

    Martín Eula | Periodista 

     

    En Rusia, el arquero egipcio El-Hadary se transformará en el jugador más veterano en jugar un Mundial. La historia del Buffon africano dirigido por el argentino Héctor Cúper.

  • El mundial a sus pies

     

    Por Martín Eula | Periodista 

     

    Después de 32 años, con la final con Alemania en el Maracaná todavía dando vueltas por las cabezas de millones de futboleros y luego del padecimiento que fue la Eliminatoria, Argentina llegará a Rusia 1018 -el Mundial ya golpea nuestras puertas- con la chapa que le da tener al mejor jugador del mundo, el mote de amenaza y el desafío de transformarse en candidata a partir de la generación de un equipo. Y con la certeza, claro, de ya conocer quiénes serán sus tres primeros rivales.

    El sorteo, ese show que despierta las más variadas interpretaciones, deparó un grupo que no es de la muerte pero de ninguna manera se lo puede calificar de la suerte. Y dos frases, de dos hombres de ideologías parecidas y campeones del mundo, lo testifican: "No me gusta la zona. Islandia es una piedra, con jugadores heroicos, y Croacia tiene al mejor mediocentro del mundo (por Luka Modric)", diagnosticó Jorge Valdano. "Con Islandia y Nigeria son seis puntos seguros", aseveró César Luis Menotti. El jueguito, como el fútbol mismo, es hermoso. Y lo será hasta el mismo día del debut, el 16 de junio en Moscú.

    Argentina va a depender mucho de Argentina y eso también genera una ambigüedad. Diez días con dos amistosos en marzo y una concentración de tres semanas y media justo antes de viajar a Rusia serán los momentos de esa preparación final en la que Jorge Sampaoli tendrá la misión y la obligación de formar una estructura y darle una identidad definida a la Selección para no depender pura y exclusivamente de Messi. Y los jugadores deberán ayudar y ser funcionales, liberarse de la mochila de las finales perdidas, estar enfocados y ser con Argentina lo que son en sus poderosos clubes europeos.

     

    ¿Quiénes son?

    "Es algo bonito y romántico jugar nuestro primer partido en un Mundial contra una Selección con la historia de la Argentina y en la que juega Messi". Heimir Hallgrímsson es dentista, fue entrenador de un equipo femenino y es el técnico que llevó a Islandia al Mundial después de un gran trabajo de base, una Eurocopa soñada en 2016 y de ganar su zona en las Eliminatorias Europeas (dejó segunda a Croacia). Un país con menos de 100 futbolistas profesionales, el de menos habitantes en jugar una Copa del Mundo en su historia, va a llegar liberado pero jamás se apartará de un método incorporado y que le dio tantos resultados: son un bloque, corren todos, ocupan espacios y son rápidos para contragolpear. El Everton inglés pagó 50 millones de euros -su compra más cara- por Gylfi Sigurdsson, la estrella de un equipo que va a ser un desafío para nuestros relatores: todos sus jugadores terminan en "son".

     

     

     

     

    Un peligro

    Uno de los armadores del Real Madrid. Un sostén del Barcelona. Un atacante devenido en volante de la Juventus. Dos futbolistas dinámicos y con gol del Inter. El arquero del Monaco. Un zaguero del Liverpool. Otro defensor del Atlético de Madrid. El centrodelantero del Milan... A Modric, Rakitic, Mandzukic, Perisic, Brozovic, Subasic, Lovren, Vrsaljko y Kalinic se les suman tipos que también juegan en las principales ligas de Europa. Si Islandia es una piedra, Croacia es mucho más que un ladrillo. Es la gran amenaza y contra quien -lógica mediante- la Selección dirimirá ser primera en el Grupo D. Una gran generación de jugadores que a veces peca de cierto individualismo.

     


     

    Los candidatos y algo más

    La cátedra -¿existe una cátedra en el fútbol?- indica que Brasil, Alemania y Francia son los favoritos. Y que España y Argentina arrancan en un segundo escalón de favoritismo.

    Tite le devolvió la alegría a Brasil, le dio una identidad definida y barrió con las cenizas del 1-7 con Alemania en su propia casa. Diez triunfos y dos empates en Eliminatorias y armar un bloque para explotar al genial Neymar transformaron al Scratch en un verdadero cuco al que, encima, le tocó una zona amena (Suiza, Serbia y Costa Rica no emergen como amenazas serias ante tanto potencial).

    Alemania, aunque a Sampaoli no le guste cómo juega, arrastra un trabajo que debería actuar de modelo, jamás se durmió en la comodidad que puede darte un título y llegará a Rusia con una renovación que mezclará el pasado-presente (Müller-Kroos) con el presente-futuro (Kimmich-Werner). Ganó todos sus partidos de Eliminatorias y Joachim Löw dispone de futbolistas como para armar dos equipos de primerísimo nivel (México, Suecia y Corea serán sus primeros escollos).

    Francia se ganó ese status, más que nada en la opinión de los futbolistas rivales, por una generación de jugadores jóvenes (y otros no tanto) que asustan. Lloris al arco, Varane y Umtiti como zagueros. Kanté y Pogba en el medio. Griezmann, Lacazette y Mbappé en la ofensiva le dan forma a una columna firmísima. Y se van a privar de Benzema. Con Dinamarca, Perú y Australia conformarán una zona que en la Argentina se mirará con suma atención.

    Y España mantiene su esencia de jugar al fútbol. Ahora con Julen Lopetegui en el banco, se sostiene en los cracks del Barcelona y el Real Madrid y se vio oxigenada con el talento de Isco y Asencio, y la presencia de Saúl Iñíguez, un producto del Cholo Simeone en el Atlético de Madrid. El 15 de junio, en Sochi, los españoles tendrán la primera gran prueba ante Portugal y el estelar Cristiano Ronaldo. Y atención con los últimos campeones de Europa, que a la omnipresente presencia de su estrella le agregaron solidez.

    Inglaterra y Bélgica, en tanto, buscarán el 1 en el Grupo G ante los supuestamente débiles Panamá y Túnez. Para los ingleses será la oportunidad de mostrarle al mundo a un grupo de jóvenes de enorme jerarquía que fueron moldeados por el argentino Mauricio Pochettino en Tottenham (Harry Kane, Walker, Dier y Dele Alli). A los belgas se les caen las figuras de los bolsillos, desde su arquero Courtois hasta el talento goleador de Edin Hazard pasando por la potencia de Romelu Lukaku.

    Un sorteo que no deparó grupos de la muerte ni nada parecido, sí aportó una zona que puede ser considerada la más pareja: es la que conforman la Colombia de Pekerman, la Polonia de Lewandowki, la siempre ordenada Japón y el peligro africano que es Senegal. Mientras que en la zona que abrirá la Copa del Mundo, Uruguay surge como un posible candidato de la mano de Suárez-Cavani y una renovación en la mitad de la cancha que hizo el Maestro Tabárez. El Egipto de Héctor Cúper, con Salah como estrella, puede disputarle ese posible liderazgo. A Rusia lo ampara la localía y Arabia Saudita (con Pizzi en el banco) arranca en desigualdad de poderío y condiciones.

    Un menú abierto, en definitiva, y que siempre debe estar atento a las sorpresas como la que dio Costa Rica en Brasil 2014.  


    El enigma

    Un Mundial sin tener enfrente a Nigeria no parece ser un Mundial para la Argentina. Por quinta vez, tercera de manera consecutiva, los africanos se le plantarán a Messi con esa mezcla de inconsciencia, roce en diferentes ligas, anarquía potencia y talento que caracteriza a sus futbolistas. Dirigidos por un alemán (Gernot Rohr), con Obi Mikel de capitán y bandera y con delanteros rapidísimos que actúan en la Premier League, Nigeria refleja como ningún rival lo que es el grupo de Argentina: factible pero bajo ningún punto de vista ganable solamente por inercia o por nombres.

      

     

    El camino

    "Son rivales con pocas obligaciones y mucho entusiasmo. Van a dar pelea pero dependerá de nosotros", explicó Sampaoli, quien al mismo tiempo aceptó que mirará con atención el Grupo C, en el que Francia -un verdadero peligro- es favorita, Dinamarca y Perú asoman como potenciales segundos y Australia aparece en un tercer orden. De ellos saldrá el rival de octavos de final si la Selección ratifica credenciales y supera la ronda inicial como líder de su zona. En tal caso, España o Portugal en cuartos y Alemania o Inglaterra en semifinales serían los rivales en el camino a otra final. En caso de un segundo puesto, Francia, de nuevo España o Portugal y Brasil aparecerían como los obstáculos rumbo al domingo 15 de julio en el estadio Olímpico de Moscú. Porque está bien recordar que nos encantan los extremos y pasamos del temor paralizante por no estar en Rusia a la ilusión movilizante de llegar al último partido.

    Y hay una razón que sustenta ese sentimiento. En un Mundial no puede faltar el distinto y Messi se ganó al acceso casi solo en aquella patriada en la altura de Quito... "Tenemos que establecer una forma y ser la Argentina que queremos ser. Y tenemos al mejor del mundo y de la historia", dijo Sampaoli sobre el equipo y sobre el 10 que merece emular a Maradona.

    Porque seamos sinceros: Messi tiene que ser campeón del mundo.

     

     Fotos: gentileza Olé