• A tecnologías innovadoras, nuevos procesos de pensamiento

    Una articulación posible entre TICs, educación y psicología cognitiva permite comprender las formas de conocer y aprender en un mundo atravesado por las pantallas. Una oportunidad para recuperar el valor de la educación formal como espacio de reflexión y creación.

  • Cuando las series de narcotraficantes narran la complejidad de las ciudades

  • El consumo de la palabra impresa en tiempos de digitalización

    Actualmente las personas pasan menos tiempo leyendo libros o revistas y más horas navegando en distintas plataformas de Internet. Estudios psicológicos internacionales advierten cómo las nuevas prácticas pueden incidir en la focalización de la atención y en la resolución de problemas complejos. Datos sobre cuánto leemos hoy los argentinos.

  • El desafío de construir una psicología con perspectiva de género

     

    Tener en cuenta las relaciones asimétricas de poder entre los géneros, las identidades y las sexualidades es un aspecto central de la propuesta de la Red de Psicólogxs Feministas, en tiempos donde la violencia contra las mujeres cobra cada día más visibilidad. 

     

    Luz Saint Phat | Periodista

     

    “Es que me he venido de zapatillas y no me he dado cuenta” dice Pilar al llegar a la casa de su hermana, casi al inicio del film Te Doy Mis Ojos. La película, que se encuentra disponible en la plataforma Colsecor Play, narra la historia de una mujer víctima de violencia de género que -luego de nueve años de matrimonio- decide dejar a su esposo y huye de su casa en la madrugada.

     El relato transcurre en Toledo (España) pero aborda una problemática que hoy no conoce fronteras y que, incluso, cada día se hace más visible.

    “Pilar, no me voy a marchar hasta que no me abras”, grita Antonio, el marido de la protagonista. “Tengo miedo, lo siento, tengo miedo”, contesta la mujer. “Yo sin ti no puedo vivir”, vocifera el hombre, mientras patea la puerta.

     “He visto los partes del hospital. Pero Pilar ¿cómo estás aguantando eso?, ¿por qué no te separas”, interroga Ana, la hermana. “Cuando una mujer sale de su casa antes de que su marido vuelva, da para plantearse que es mejor que estuviera sola”, agrega y vuelve a cuestionar “¿A qué estás esperando para contarnos? ¿A que termine mal? ¿A que no podamos ayudarte?”.

    Pero, y a pesar de todo, Pilar retorna a su hogar, intentando reconstruir el vínculo de pareja. "Si estamos juntos yo puedo con todo, pero si no, no puedo hacer nada, cariño", asegura Antonio. “Tienes que prometerme que vas a cambiar de verdad”, insiste ella. Y una vez más, todo vuelve a empezar. “¿Qué, ahora quieres andar buscándote novios?”; “No me mientas Pilar ¿qué estás pensando? ¿Que soy una mierda porque me va peor que a mi hermano”; “¿Dónde has comido?”; “¿Por qué no contestas, que te he dejado mensajes?”; “No sabes hacer nada Pilar, no sabes hacer dos cosas a la vez, no sabes trabajar y contestar el teléfono”; “Para las cosas inútiles siempre has sido muy buena”. Y así continúa Antonio, hasta llegar a lo peor.

    Los diálogos que mantienen los personajes principales de esta propuesta cinematográfica española parecen corresponder –con más o menos matices- con algunas de las características del círculo violento en el que se encuentran miles de mujeres en todo el mundo, según precisan las investigaciones que difunden académicos, juristas, medios de comunicación y las propias sobrevivientes.

    Pero lo cierto es que esta compleja problemática es uno de los muchos y graves conflictos que existen en una sociedad caracterizada por relaciones asimétricas de poder entre los géneros, las identidades y las sexualidades que causan profundos malestares subjetivos, no sólo en mujeres sino también en distintas poblaciones que poseen características de vulnerabilidad.

    Teniendo como aspecto central el reconocimiento de este entramado, en Argentina se creó la Red de Psicólogxs Feministas. Tiene alcance nacional y sus integrantes trabajan en la ciudad y provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, San Luis, Ushuaia, Río Negro y Santa Fe. La organización se constituyó en 2016 en el marco de un trabajo de consejería que desarrollaba un conjunto de profesionales para sobrevivientes de abuso y violencia sexual y, desde entonces, ha registrado un crecimiento exponencial en cantidad de integrantes y en cuanto al número de consultas que recibe.

     “En un comienzo, lo que más nos llegaba eran casos de abuso y de violencia, pero con el tiempo se acercaron personas con otras problemáticas que buscaban un espacio donde puedan hablar de cualquier cosa. Entonces, comenzaron a venir personas que tienen relaciones abiertas, familias homoparentales, población trans y población no binaria, que buscan un refugio confiable”, explica la licenciada Antonella D’Alessio, cofundadora y coordinadora de la red, quien también se desempeña como docente en la cátedra Introducción a los Estudios de Género de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

    “Dentro de la red tenemos todas las orientaciones psicológicas que existen. Aunque la mayoría trabajamos desde una perspectiva psicoanalítica, hay quienes desarrollan su tarea desde la Gestalt o la corriente sistémica, entre otras. Pero el desafío mayor es poder ser críticas con aquello que nos han enseñado, sobre todo hacia aquellas teorías que parecían ser eternas y universales, pero que en realidad invisibilizan su propia construcción histórica”, agrega la especialista.

    Por eso, la perspectiva de género en el campo de la salud mental permite advertir los efectos que tiene la cultura patriarcal en las subjetividades y en el sufrimiento psíquico para, desde allí, prevenir y disminuir el malestar, siempre respetando la diversidad y la particularidad de cada caso.

    “Creo que el mayor desafío es comprender cuáles son las consecuencias de la construcción histórica de la diferencia sexual”, dice D’Alessio, enfatizando que “la identidad sexual y la identidad de género son derechos humanos”.

    Por otro lado, específicamente al referirse a la violencia contra las mujeres por parte de sus parejas masculinas, la cofundadora de la red señala que hoy puede vislumbrarse un “estallido” del fenómeno. “Nosotras avanzamos en los últimos años respecto de la conciencia social sobre este tema, pero a la vez pareciera que los crímenes contra las mujeres y las personas del colectivo LGBT se hacen cada día más cruentos. Hay un nivel de crueldad que está por sobre las evidencias y las estadísticas de hace hasta dos o tres años. Es verdad que hoy también hay una visibilización de esos casos que antes no existía. Estamos todo el tiempo escuchando estas historias porque ahora son de interés público y están en la agenda de los medios”.

    “Yo creo que es muy complejo, que hay que tener en cuenta varios factores, y que es muy difícil decir 'esto pasa por esto', por lo que hay que poder analizar varias instancias de reflexión para poder realmente discutir o debatir cómo sigue la lucha”, afirma.

     Por otro lado, respecto del involucramiento de las nuevas generaciones en el movimiento feminista, D’Alessio asegura que “llama mucho la atención que tanta gente joven esté tomando conciencia, y que esa población interpele a las madres, que también se están dando cuenta de que hay un montón de violencia naturalizada dentro del hogar y hay muchas situaciones injustas. Esta es la revolución de las hijas y lo podemos ver todo el tiempo en las calles, los medios y las escuelas”.

     

    La violencia contra las mujeres en Argentina / Indec – 2018

     

    CANTIDAD DE CASOS INFORMADOS

                                     

                                                          CASOS SEGÚN EL TIPO DE VIOLENCIA                                                                                             

    CASOS SEGÚN VÍNCULO CON EL AGRESOR

     

     

  • Fiestas de fin de año: del deseo de renovación a las compras impulsivas

    Es un hecho global que las festividades de diciembre son acompañadas con la adquisición de objetos nuevos de distintas clases. Según los datos disponibles, la segunda quincena del último mes del año es fundamental para las ventas en Argentina, incluso en épocas críticas. La psicología económica y el psicoanálisis realizan interpretaciones que permiten comprender el fenómeno del consumo en la actualidad.

     

    Por Luz Saint Phat

    Revista COLSECOR | DIC

    Desde A Christmas Carol de Charles Dickens –novela que ha sido llevada al cine en distintas versiones- hasta películas más recientes como The Holiday, la gran pantalla rescata cada diciembre los valores que tradicionalmente están asociados a las fiestas de fin de año. La fe, la generosidad, la importancia de los seres queridos y el agradecimiento son los protagonistas más frecuentes en un sin número de producciones cinematográficas y televisivas.

    Pero -en este caso- lo que pasa en las películas, pocas veces pasa en la realidad.

    En contraposición, pareciera que cada fin de año el actor central es el consumo. En general, la sociedad occidental asiste en los últimos meses a una explosión en las compras. Se adquieren artículos de indumentaria, dispositivos tecnológicos, y hasta variados alimentos y bebidas. Este es, decididamente, un fenómeno global que se manifiesta como un incremento importante en las ventas.

    En este sentido, la psicología económica y el psicoanálisis brindan algunas herramientas para comprender el fenómeno y para reflexionar sobre nuestras propias acciones.

     

    Cuestión de época

    En la Navidad de 2016, en Argentina se facturó un total de $30 mil millones de pesos relacionados con las compras de la festividad, según informó oportunamente la Federación de Cámaras y Centros Comerciales de la República Argentina (Fedecámaras).

    Mientras, para la misma época, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) indicó, que aunque el año pasado se caracterizó por una baja en el consumo en general, el mes de diciembre “superó las expectativas de los empresarios del sector”.

    En el caso particular del país, durante las últimas festividades, se conjugaron una serie de factores que impulsaron las compras, específicamente durante la segunda quincena del mes de diciembre. Entre estos, CAME destacó el cobro del aguinaldo, los planes de compras con cuotas extendidas y las promociones y descuentos de comercios y tarjetas de crédito. En tanto, entre ambas asociaciones, indicaron que el ticket promedio de los regalos se ubicó el año pasado en alrededor de 500 pesos.

    Pero más allá de las singularidades y las cifras que adquiere este fenómeno en el país, la cuestión del aumento del consumo en fin de año puede interpretarse como una cuestión de época.

     “Es posible que la idea de fin de año, como corte simbólico en lo real del tiempo, produzca un sentimiento de caducidad y la necesidad de una renovación que se acompaña del deseo de cosas nuevas. Es común que las personas al terminar el año hagan evaluaciones sobre lo positivo y negativo, un balance, como se dice, y siempre llegan a que se merecen un premio”, explicó sobre este tema José Vidal, quien es  psiquiatra, psicoanalista miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) y de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL), y adherente al Centro de Investigación y Estudios Clínicos (CIEC).

    “También es frecuente que ante este cierre del ciclo se quiera premiar a los hijos, a los empleados y seres queridos por el esfuerzo realizado. Y el modo es hacer regalos, objetos que se compran”, agregó el especialista.

    No obstante, Vidal también advirtió que estas conductas se enmarcan en el auge del capitalismo. “Lo que comanda nuestra época es el discurso capitalista. Y en él se trata de sumar cada vez un objeto más. Es el discurso que promete la felicidad que vendría asociada a un objeto nuevo. La técnica proporciona constantemente nuevos objetos ofrecidos en el mercado. La astucia del mercado es asociar este empuje al consumo con los elementos simbólicos propios de la tradición y los lazos sociales, como son las fiestas navideñas, las de Año Nuevo o el Día de la Madre. Las relaciones humanas quedan así colonizadas por el mercado que las torna fiestas de compras.”

    “La mercancía, como lo observó Marx, es un fetiche, es decir, no es algo útil, sino que es un objeto misterioso y metafísico. De ahí el éxito del mercado. Lo importante es ese brillo, lo fascinante y subyugante de la mercancía en sus intercambios. Las fiestas de fin de año mezclan lo religioso con la dionisíaco y ahí es donde el mercado mete su influencia porque la mercancía tiene ese carácter místico”, agregó Vidal.

     

     

    El desafío de la racionalidad

    Por otro lado, según la información disponible en el campo disciplinar de la piscología económica, durante las fiestas de fin de año se incrementan las compras por impulso, las cuales aumentan aún más si el individuo posee mayores ingresos.

    Se trata de un consumo poco informado y circunstancial que puede ser del tipo no planeado –que es cuando se realizan adquisiciones no planificadas pero los objetos se encuentran en el repertorio de las necesidades de la persona- y las compras propiamente impulsivas de artículos no necesarios.

    “El consumo se concentra en diciembre porque las personas disponen de mayores recursos económicos. Se juntan el medio aguinaldo y las vacaciones, en general. También, por otro lado, las fechas ponen un límite que incrementa la angustia por tener el objeto”, explicó por su parte Patricia Altamirano, psicóloga, magister en Administración de Empresas y profesional a cargo del Área de Psicología Económica de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). “En este sentido, es importante reflexionar sobre los errores que cometemos”, agregó Altamirano.

    “Lo primero, sería evitar las compras que requieren de racionalidad en la decisión por los montos, por la importancia estratégica que tienen en el hogar y porque son bienes duraderos. Este tipo de operaciones económicas requieren de un análisis profundo de las ofertas existentes en el mercado. Por eso hay que evitar comprar estos artículos en diciembre y adquirirlos con más tranquilidad e información en otra época del año”, dijo la especialista.

    “Otra cuestión para tener en cuenta es lo que, en psicología económica, se denominan heurísticos de disponibilidad. Esto se aplica a cuando tenemos información precisa sobre una compra que vamos a realizar y, por ejemplo, nos cruzamos con una persona que nos hace cambiar de opinión y adquirimos otro objeto. Así, muchas veces -erróneamente- valoramos más la información disponible a mano que las decisiones racionales que hemos evaluado previamente”, indicó Altamirano.

    En tanto, para las personas que están más predispuestas a comprar impulsivamente, la psicóloga recomendó poseer mucha información antes de ir a los lugares donde se adquiere el producto y pasar poco tiempo en las tiendas para evitar las compras más irracionales.

    Por último, Altamirano también recomendó evaluar en profundidad las ofertas existentes durante estas fechas. “Si analizamos bien, 70% de las ofertas que llegan por distintos medios no son reales. A pesar de que se incrementan hacia fin de año, no hay grandes ofertas en Navidad”, dijo.

    “Lo importante es, fundamentalmente, adquirir objetos que están vinculados con la generación de espacios de afectividad, intercambio y alegría de las familias y dejar las compras más importantes para otro momento”, concluyó la especialista.

     

    Final de película

    El poder reflexionar sobre distintos aspectos ligados al consumo puede ser una herramienta útil para discernir qué importancia le da cada uno a la compra de objetos durante las fiestas de fin de año.

    En este sentido, reconocer a las personas cercanas con obsequios puede ser una tradición que contribuye a la generación y sostenimiento de los vínculos y a la renovación de los compromisos.

    No obstante, desarrollar conductas impulsivas no sólo puede poner en jaque la economía familiar, sino que además otorga al mercado un rol protagonista durante las fiestas.

    Aún a pesar de la fascinación que generan las mercancías, las compras informadas, racionales y rápidas pueden ser también el final de una película que deja espacio para disfrutar de los rituales de fin de año y de los lazos más cercanos.

  • La formación profesional, en la encrucijada del desarrollo personal y el mercado de trabajo

    Por Luz Saint Phat | Periodista 

     

    Comenzar una carrera, cursar un postgrado o realizar cursos en áreas específicas son decisiones que, actualmente, comprometen distintas variables. Mientras existe un importante abanico de ofertas educativas y una heterogeneidad de trayectorias ocupacionales, el mundo laboral es cada vez más exigente y competitivo.

     

     “¿Un título de grado es una pérdida de tiempo?”, le pregunta un profesor a un joven alto y flaco que camina descalzo por un campus universitario. “Para algunos. Para otros es una validación, seguridad laboral”, responde el estudiante.

    Esta conversación pertenece a una escena de los primeros minutos de la película “Jobs”, la cual relata la vida del fundador de Apple, uno de los destacados empresarios del sector informático y de la industria del entretenimiento de Estados Unidos.

    La historia de Steve Jobs es conocida: su tránsito por la educación superior formal fue breve pero se destacó por su capacidad autodidacta, su espíritu emprendedor, el éxito masivo que tuvieron sus ideas y cierta habilidad (muchas veces cuestionada) para realizar negocios.  No obstante, esta misma receta no funciona para todos los casos. Hoy, mientras existen múltiples ofertas educativas y las trayectorias ocupacionales son muy heterogéneas, el mundo laboral es cada vez más exigente y competitivo.

    Aun así, este pequeño fragmento del film biográfico sirve de disparador para realizar algunas preguntas que son significativas para quienes están decidiendo sobre comenzar una carrera, realizar un postgrado o capacitarse en algún área especializada  ¿Qué lugar ocupa la formación profesional en el desempeño laboral y en la realización individual de cada persona? ¿Es necesario transitar la educación formal para alcanzar metas en el ámbito del trabajo? ¿Cuál es la importancia que el mercado y las empresas otorgan hoy al conocimiento? ¿Qué tipos de competencias son las más requeridas?

    Además, es necesario tener en cuenta que la cuestión de la formación profesional y las posibilidades de inserción laboral se enmarcan en un contexto global donde el desempleo de grandes masas de la población es una problemática central para los países.

    Según datos estimativos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el total de personas desempleadas para este año será de 192 millones en todo el planeta, mientras que –para 2019- se espera que esa cifra se incremente en 1,3 millones. En tanto, también señala el último relevamiento de esta organización, la desocupación o el empleo precarizado afectan preferentemente a mujeres y jóvenes.

    En este contexto, la psicología laboral ofrece herramientas para pensar la potencialidad de la educación superior o especializada, poniendo en juego distintas variables.

    “El desarrollo personal a través de la capacitación es más un desafío de los profesionales en su necesidad de lograr inserción laboral con mejores estándares, superación personal y avances en su formación inicial, respondiendo de alguna manera a sus intereses y -por supuesto- a la percepción de las demandas del mercado al cual pretenden incorporarse de manera independiente o como empleados. No olvidemos que hoy las trayectorias ocupacionales son más heterogéneas que anteriormente”, explican las licenciadas en Psicología Adriana Lana y Martha Tenaglia.

    Lana es directora del Centro de Empleo Universitario de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y consultora independiente en Recursos Humanos, mientras Tenaglia se desempeña en las áreas de orientación vocacional y ocupacional, trayectorias laborales y selección de personal.

    “Por otro lado, vale destacar que en las nuevas demandas laborales hay un aumento en el nivel educativo exigido y mayor necesidad de competencias de carácter intelectual y comportamental, mayor capacidad de responder a nuevas situaciones laborales y exigencias de nuevas tecnologías”, agregan las especialistas.

    En este marco, Lana y Tenaglia señalan que el psicólogo interviene en lo que tiene que ver con el despliegue de aptitudes del sujeto, orientación de carrera y estrategias de reflexión-acción. “De lo que se trata es de recuperar el protagonismo del sujeto”, apuntan.

     

     

     

    Empresas

    También hoy, en un escenario laboral complejo, cobra relevancia para las organizaciones y las empresas la importancia que dan en sus planes de carreras a la formación de sus colaboradores.

    “En  Argentina, las organizaciones valoran mayormente la experiencia al momento de incorporar personal,  aquella experiencia que se logra acompañada de formación práctica o capacitación teórica” evalúan las especialistas en psicología laboral y agregan que actualmente “se torna importante la formación pero en la gran mayoría de las organizaciones, en este momento no se apuesta a planes de capacitación permanente de sus empleados. Las empresas reconocen la necesidad de tener una dotación de personal capacitada, pero predomina la percepción de la capacitación como un costo y no como una inversión y optan por la contratación de personal ya entrenado”.

    No obstante, advierten Lana y Tenaglia  “el hecho de que las empresas cuenten con planes de capacitación para su plantel y sus puestos a cubrir, es sumamente valioso y enriquecedor para las dos partes, y se retroalimentan con sus resultados”. “El empleado -además de mejorar su performance en el puesto- crea vínculos de pertenencia, siente reconocimiento, valoración personal y percepción de crecimiento dentro de la organización”, indican.

    “La capacitación mejora las competencias de los trabajadores y colabora en el proceso de aprendizaje e innovación en la empresa”, aseguran las especialistas, quienes recalcan la importancia de restituir “el protagonismo del sujeto dentro de la organización”.

  • La política en las redes sociales: de la satisfacción irracional al lazo social

    Luz Saint Phat | periodista 

    Cada vez más estas todavía novedosas plataformas de contenidos son utilizadas para plantear debates, visibilizar causas sociales o realizar denuncias. Aportes del psicoanálisis para pensar un fenómeno contemporáneo, cuyo efecto sobre lo real aún está en discusión.

  • Las series, interpretaciones posibles de la era contemporánea

    Por Luz Saint Phat | Periodista

     

    En los últimos años, este tipo de contenidos ha tenido una expansión en la producción y en el consumo. Se abordan problemáticas actuales desde perspectivas que atrapan a la audiencia. El psicoanálisis ofrece una interesante mirada sobre este fenómeno.

  • Queremos tanto a nuestras mascotas

    En la historia y el proceso evolutivo de la humanidad, los vínculos afectivos con otras especies han sido un factor importante del desarrollo productivo y social. La antrozoología es una interdisciplina que estudia científicamente la interacción entre los humanos y los animales y puede explicar por qué estas relaciones son percibidas como ventajosas. Datos de una investigación reciente.

  • VACACIONES: El desafío de liberarse de las exigencias y la rutina

    Luz Saint Phat | Periodista 

     

    Llegó el verano, una época del año donde gran parte de los argentinos decide tomarse un merecido descanso. No obstante, para algunos, el cambio puede ser difícil. Muchas veces se presentan malestares psíquicos o físicos. Conectarse con el placer y los vínculos puede ser una propuesta válida.