Paseo de las Artes

Un mundo de sensaciones

 

Texto y fotos: Bibiana Fulchieri

 

 

Lo más simple para describir el “fenómeno Güemes” es compararlo con el porteño barrio de San Telmo, aunque el Paseo de las Artes en Córdoba capital tiene su particular amalgama de propuestas por demás seductoras.   

Este sitio tan peculiar está inmerso en lo que fuera históricamente “El Abrojal” -un barrio orillero a la Cañada-, refugio de malevos, fantasmas y míticas leyendas del antiguo Pueblo Nuevo, que nacía al sur del Bulevar San Juan con la construcción de 60 casas proletarias idénticas, edificadas a instancias del Intendente Luis Revol. Ahora devenido en epicentro de una movida comercial y cultural que reúne artesanos, ferias al aire libre, antigüedades, ropa vintage, plantas, juguetes, comestibles, anticuarios y locales con galerías de arte, tiendas de diseño cordobés, bares, restaurantes, boliches, escenarios callejeros “a la gorra” con música, teatro, magia, performances, malabares, aprovechando los miles de paseantes que se renuevan continuamente.

Aunque este mundo de sensaciones tiene su lado oscuro, lo que llaman “gentrificación”: al ponerse de moda estos barrios de clases populares se reciclan las propiedades y los antiguos habitantes son expulsados hacia las periferias, cada vez más alejados del centro, cada vez más invisibles.