20 años de Google

De una idea universitaria a gigante informático

 

Google, el gigante informático que hoy ofrece decenas de productos nació como un proyecto de dos estudiantes de Stanford: el estadounidense Larry Page y el ruso Sergey Brin. La idea era generar un buscador que permitiera “organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil".

 

 Por Roxana González | Periodista 

 

Ese primer buscador que idearon se llamó  BackRub y vio la luz en 1996. En ese entonces el “organizador de la información en la web” más famoso era Yahoo! pero al poco tiempo su lugar en el podio se vio amenazado por este nuevo producto.

En 1998 BackRub pasó a llamarse Google, que deriva de  "Googol", un término que inventó el matemático Edward Kasner en 1920 y que representa al número 10 elevado a la 100. Una cifra astronómica que buscaba dar cuenta de lo vasto que era el ciberespacio.

La clave era encontrar una “fórmula mágica” que les permitiera organizar una cantidad de datos que cada vez era más cuantiosa; y hacerlo de manera tal que fuera amigable y útil para el usuario. A su vez, había que asegurarse de que el buscador mostrara información actualizada.

En la actualidad, si se hace una publicación, en milésimas de segundos se puede ver el material en la web, pero a fines de los ‘90, se demoraba hasta un mes para que un sitio o artículo pudiera estar efectivamente online.

Con el tiempo surgieron nuevos desafíos que llevaron a que la empresa afinara ese algoritmo para que la información que estuviera mejor posicionada fuera, en lo posible, de una fuente autorizada. Luego de algunos traspiés, ajustó los cálculos y hoy no solo se tiene en cuenta la popularidad, sino también la calidad.

De hecho hay 10.000 calificadores en todo el mundo que tienen la función de evaluar cada cambio que se propone hacer en el algoritmo.  Deben asegurarse de que esas modificaciones cumplan con los criterios de calidad que están detallados en un documento de más de 160 páginas.

Otros elementos distintivos de Google desde su creación fueron los doodle, tal como se llama a los dibujos que con frecuencia se ven al ingresar al buscador y que tienen como misión conmemorar fechas o personajes destacados.

El primer doodle en 1998 fue en honor a Burning Man, el famoso festival de Nevada al que asisten más de 70.000 personas cada año y que es una suerte de ciudad temporal que se levanta por unos días en medio del desierto. Si bien la audiencia es diversa, Burning Man se hizo popular por ser un sitio al que asisten gurúes tecnológicos como Jeff Bezos o Elon Musk.

Page y Brin no son la excepción: fueron varias veces al festival y esto quedó inmortalizado en ese primer doodle. En la actualidad, la compañía cuenta con una división dedicada específicamente a crear estos gráficos que cada tanto vemos al “googlear” alguna pregunta.

En 2000, apenas dos años después de su lanzamiento, Google alcanzaba el hito de las mil millones de búsquedas y se posicionaba como el más importante del mundo.  Hoy los usuarios le hacen trillones de consultas por año a este “sabelotodo” virtual.

El buscador fue apenas el comienzo de un camino. Luego llegaron otros productos como Noticias de Google, que funciona desde la desktop y ahora también desde el móvil. Esta idea surgió tras la tragedia del 11 de septiembre de 2001.

En ese entonces, cuando la gente acudió al buscador para entender lo que estaba pasando, se encontró con datos sobre la estructura de la edificación y su historia, pero no encontraron lo que buscaban: actualidad.

Tras este incidente la empresa entendió no sólo la necesidad de mejorar la tasa de actualización y el criterio de posicionamiento, sino que consideraron crucial darle un lugar prioritario a las noticias. Así es que hoy Google Noticias muestra los artículos más destacados y recientes de los principales medios de comunicación.

En 2003 se lanzó AdSense, y en 2004 llegó Gmail, el correo que logró desplazar del podio a Hotmail y Yahoo. Gmail generó expectativa y fue un éxito incluso antes de masificarse: cuando el correo no estaba abierto al público, se llegaron a rematar cuentas por miles de dólares en eBay.

Con el lanzamiento de Android y Play Store, la empresa logró prácticamente dominar el mercado móvil. O al menos la mitad que no está en manos de Apple.

Tras debutar en Nasdaq, la compañía comenzó a crecer cada vez más y ramificó sus productos. Fue la llegada de Google Maps, Google Earth y de Street View, que permite hacer recorridos virtuales prácticamente por cualquier lugar en el mundo como si uno estuviera verdaderamente allí.

En 2008 llegó Chrome, que sumó opciones de personalización que se reflejan en las búsquedas que hace el usuario. Si hubiese que elegir un verdadero hilo conductor entre las diversas ofertas de la compañía habría que mencionar el aprendizaje de las máquinas o machine learning.

El gigante informático dedica gran parte de sus recursos a enseñarles a las computadoras a volverse cada vez más inteligentes. Y esto se ve en las recomendaciones de Google Maps, YouTube o en Google Translator que con su visión es capaz de escanear un menú impreso y traducirlo al instante, tan solo por dar un ejemplo.

También hay un rincón para los inventos más futuristas que se llama Google X o simplemente X, tal como lo denominan ahora. Es un espacio para pensar totalmente fuera de la caja y hasta hace poco se mantenía totalmente secreto.

De este rincón de la locura surgieron iniciativas como Waymo y sus vehículos autónomos o el proyecto Loon que consiste en el  uso de globos aerostáticos para llevar Internet a zonas remotas.

En 2015 se creó Alphabet, la casa matriz que tiene a Google como su principal subsidiaria. También forman parte de este grupo Verily, que hace investigaciones médicas; la biotecnológica Calico; Sidewalk Labs, abocado al segmento de ciudades inteligentes; Google X, el espacio para la innovación más alocada; Google Fiber, proveedor de infraestructura de red de banda ancha y por último GV y GCapital para financiar emprendimientos.

El crecimiento, claro está, vino acompañado de dinero: Alphabet facturó 110.900 millones de dólares en 2017. El gigante informático hoy tiene más de 80.000 empleados y 150 oficinas en todo el mundo. Y va por más.