Por Néstor Piccone

This is Us o los caminos de la vida

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Néstor Piccone | Periodista y psicólogo 

 

 

Todas las familias guardan un secreto que cada uno relata a su manera.

 

El relato familiar que construimos es fruto de distintas interpretaciones de la realidad; pequeños trozos de historia que nunca llegan a unirse para mostrarnos una única verdad.

Pero que no sea la única realidad no quiere decir que todos esos pedazos de vida finalmente no puedan hacerse mito. El mito nacido del seno familiar sirve para encubrir historias o negar sucesos dolorosos, pero también para armar una base en la cual pararse para enfrentar cada momento de nuestras vidas.

Ese juego en el que todos estamos incluidos no deja de reproducirse cada vez que alguien lo pone en palabras. Son hechos reales que no cesan de recrearse aún después de la muerte.

This is Us, la serie estadounidense que Canal Fox volverá a emitir completa este mes, como anticipo antes del estreno de la 2ª temporada y que podemos encontrar en COLSECOR Play, nos permitió en sus primeros 18 capítulos internarnos en los pliegues de ese mito familiar que, como dijimos, no cesa de construirse.

La serie con permanentes flashbacks nos mete en la historia de una pareja estadounidense de clase media que debe enfrentar el nacimiento de trillizos, con el agregado de que desde el primer momento debe asumir una pérdida.

Una pérdida que intentarán superar con la adopción de otro bebe recién nacido al que conocen en la nursery al mismo tiempo que observan detrás de un vidrio a los dos hermanos sobrevivientes de ese parto traumático.

This is Us comienza con el relato (en construcción) de los trillizos Kate, Kevin y Randall cuando están cumpliendo 36 años. Con un despliegue accesible y bien resuelto por el creador Dan Fogelman, los espectadores podemos construir los trozos de historia desde la mirada de cada uno de los integrantes de esa célula familiar y acceder a la información de vida que surge de los relatos parciales de los hermanos que expresan y sintetizan diversidades conflictivas: uno es flaco, actor famoso y sex symbol, la hermana es acomplejadamente gorda y el tercero, el adoptado, es negro.

Pero si algo sobresale en la serie es que los personajes son dibujados en su inacabada formación de seres imperfectos que gozan y sufren una vida que los muestra sumergidos en las contradicciones del devenir estadounidense de mediados del siglo XX. Incluyendo, en ese ida y vuelta audiovisual, palabras, temas musicales y guiños que dan cuenta de la segregación y discriminación que vivían los negros, las huellas que dejó en la juventud la guerra de Vietnam y una cultura embebida en los destellos del hippismo americano. Con olor a marihuana, sabor a cerveza bajo los acordes disruptivos del rock, el blues o la música country a lo Creedence Clearwater Revival.

Fogelman acierta cuando historiza partes de vida mostradas en un mismo lugar que cambian al ritmo de la transformación física y psicológica de los personajes. Un par de hallazgos audiovisuales que se agradecen por la rápida resolución de un relato que de otra manera podría demorarse innecesariamente, espantando a la audiencia.

This is Us es un drama matizado por muchos momentos de comedia. Permite al público argentino encontrar similitudes de la vida diaria nacional con la estadounidense. Pero, conviene aclararlo, no está hecha para imponer modelos de vida. Y aunque parezca mentira logra momentos de suspenso en escenas simples de la vida cotidiana. Sea que se devenga en una muerte siempre anunciada, como al momento de un nacimiento que por anticipado no deja de entrañar riesgos. Suspenso y sorpresa en las actitudes siempre deplorables como en las acciones más reparadoras. Eso sí, Fogelman no condena a ninguno de sus personajes, pero tampoco nos propone monstruos ejemplares de perfección.

La primera temporada deja inconclusa la mayoría de las historias de vida.

Hay mucha televisión y cine en la serie. Pero también gestos y vivencias que permiten la identificación aunque más no sea parcial con algún rasgo, manía o adicción en la que todos caemos en algún momento de nuestro increíble y fantástico paso por la vida.

La serie ha sido nominada y ha recibido varios premios. Sobresalen los trabajos de Milo Ventimiglia, el padre de la familia; Sterling K. Brown como el hijo adoptado, nunca del todo contenido por una realidad que condenaba al apartheid a todos los que no tuvieran piel blanca. Chrissy Metz es la querible mujer que no cesa de luchar contra la gordura y finalmente un entrañable Ron Cephas Jones dando encarnadura a William H. Will, alias Shakespeare, quien nos permite reconocer - en una breve pincelada- la siempre mítica y jazzística ciudad de Memphis.

Quienes hayan visto House of Cards, podrán encontrar una versión del actor Gerald McRaney en un papel que lo aleja del millonario, influyente y corrupto Raymond Tusk. Aquí es el Doctor K, abreviatura de Nathan Katowsky, un médico tan comprometido con la salud pública como con la medicina que reconoce en los pacientes la integralidad de seres bio, psico, sociales.

Una recomendación para almas sensibles: saquen los pañuelos. This is Us tiene escenas de fuerte contenido emocional. Pero ante tanta serie de superhéroes, políticos demolidos por empresarios devenidos en gobernantes y mundos distópicos, esta propuesta nos invita a hurgar en el cómo somos.

 

This is Us: 1 temporada. Disponible completa en FOX App (logos FOX APP y COLSECORPlay)

Elenco: Milo Ventimiglia, Mandy Moore, Sterling K. Brown, Chrissy Metz, Justin Hartley, Susan Kelechi, Chris Sullivan, Ron Cephas Jones.

Una serie de 20th Century Fox Television y otros.

Creador: Dan Fogelman