Por Martín Eula

Directo al Guinness

 

Martín Eula | Periodista 

 

En Rusia, el arquero egipcio El-Hadary se transformará en el jugador más veterano en jugar un Mundial. La historia del Buffon africano dirigido por el argentino Héctor Cúper.

 

 

"Para mí, la edad es solo un número".

Essam Kamal Tawfik El-Hadary le da un sopapo a los cultores del "todo ya", sirve de ejemplo para cualquier atrevido que piense que el documento puede excluirte de alguna actividad y alimenta lo que ya es un mito. Prácticamente desconocido hasta para el futbolero medio de la Argentina, El-Hadary es una leyenda viviente y latente en Egipto. Lo es por lo que hizo y también por lo que hará.

El 15 de junio, en Ekaterimburgo, los Faraones volverán a un Mundial después de 28 años ante Uruguay y con 45 años y 151 días, El-Hadary se transformará en el jugador más veterano en jugar una Copa del Mundo. "Hice casi todo en mi carrera futbolística: gané 37 trofeos y disfruté de momentos tan notables como la victoria de Egipto a Italia en la Copa Confederaciones 2009. Lo único que me falta es ir a un Mundial", aceptó el arquero que comparte plantel con jóvenes de la edad de su hija y una estrella como Mohamed Salah. "Les cuento historias de nuestro éxito en otros momentos, de cómo lo hicimos y cómo fuimos capaces de conseguir la victoria. Creo que les gusta escuchar mis aventuras. Les sirven de inspiración aunque este seleccionado es tan enérgico y unido que no me necesitan para motivarles".

Entre tantos, el último vuelco de su trayectoria se produjo en enero del 2017, en la Copa África que se disputó en Gabón. El entrenador argentino Héctor Cúper, otra deidad para los egipcios, llevó a Essam como tercer arquero, pero las lesiones de los otros dos goleros (Ahmed El-Shennawi y Sherif Ekramy) le devolvieron el arco a la media hora del primer partido y quedó en las puertas de conquistar su quinta copa continental, aunque su selección cayó en la final con Camerún.

"Quiero atajar en Rusia a partir de mi esfuerzo y dedicación, no debido a mi historia y logros. Sigo una regla que es concentrarme en el entrenamiento profundo. Soy un futbolista profesional y siempre que sea posible traer algo, daré todo para mantenerme en la cima", contó y reveló esa conjunción de constancia, hambre, profesionalismo y determinación que lo llevaron a ser lo que es. Jugó en cinco clubes de su país y dejó una huella en el poderoso Al-Ahly. Tuvo un breve paso por el Sion suizo (su llegada generó una enorme polémica en Egipto). Atajó un año en Sudán. Y desde el año pasado actúa en el Al-Taawoun de Arabia Saudita, con el que en diciembre pasado convirtió un gol de penal (el segundo de su carrera).

Los penales, justamente, le dejaron marcas indelebles. En Gabón, cuando llegó como suplente del suplente, y en la Copa Africa del 2006 cuando en una definición le atajó tres remates a Costa de Marfil. "Es el mejor arquero contra el que he jugado jamás", declaró Didier Drogba, el tremendo delantero marfileño que brilló en Europa y llegó a ganar la Champions League con el Chelsea.

"Vas a dejar de jugar tan sólo después de cumplir los 50". Hace ya más de una década, el entrenador de arqueros Ahmed Nagi se vistió de vidente. "Creo que me podría retirar en cuatro años más, luego de disputar el Mundial de Qatar 2022", dijo el propio El-Hadary recién consumada su clasificación para Rusia, un Mundial que se quedó sin Gianluigi Buffon. Un Mundial que tendrá al Buffon africano.

 

 

Los otros pibes de 40

Ultima fecha del Grupo C de Brasil 2014. Colombia golea 4-1 a Japón y cierra la zona con tres triunfos. A José Pekerman le queda un cambio y el estadio Arena Pantanal de Cuiabá estalla cuando cientos de colombianos ven que Faryd Mondragón ingresa por David Ospina a cinco minutos del final. Con 43 años y 13 días, el arquero que en la Argentina atajó para Argentinos e Independiente, superaba a Roger Milla y se transformaba en marca para el Guinness al ser el jugador más veterano en disputar un Mundial de Fútbol. Esa marca es la que apunta a superar El-Hadary.

Un registro que se mantenía desde Estados Unidos 1994, la Copa en la que a Maradona le cortaron las piernas. Ahí, el camerunés Milla la impuso con 42 años y 39 días y le añadió otra que no ha sido superada: es el goleador más longevo en un Mundial. Lo de Milla adquiere relevancia superior porque es el único jugador de campo en haber jugado un torneo semejante con más de 40 años. Porque los otros que lo lograron, como Mondragón y como lo va a conseguir El-Haddary, también son arqueros: el irlandés Pat Jennings en México 86, el inglés Peter Shilton en Italia 90, el soviético Lev Yashin en México 70 (como tercer arquero y asistente técnico), el tunecino Ali Boumnijel en Alemania 2006 y el italiano Dino Zoff, campeón del mundo en España 82 con 40 años y 133 días.