Margarita, Santa Fe

Un pueblo con nombre de mujer y corazón de chamamé

Un primer amor no correspondido fue el responsable de la denominación de esta localidad del noroeste santafecino. Un lugar donde cada octubre toda la comunidad se prepara para celebrar su clásico encuentro a puro chamamé, donde se unen los mejores bailes y ´pilchas´ con comidas típicas y el clásico e inolvidable ´asadazo´ que realiza el club.

 

 

Por Paola Perticarari 

 

Calles anchas, mucha vegetación y la típica humedad del norte santafesino, son algunas de las características de este pueblo de alrededor de 4.500 habitantes que todavía mantiene esos lujos de las localidades pequeñas, donde las bicicletas se dejan sin candado, la siesta es sagrada y gana el ritmo tranquilo, reservando el apuro y el andar ´de locos´ para las grandes ciudades.

Es acá donde el 14 y 15 de este mes se realizará, tras un año de receso, el clásico Encuentro de Establecimientos y Estancias, un evento que revoluciona a la localidad por su gran convocatoria. Es en ese tiempo cuando hasta el propio pueblo se asombra y toda la comunidad se prepara para que sus apacibles calles dejen lugar a miles de visitantes. “Siempre tuvimos mucha convocatoria, en el primer encuentro reunimos a cerca de 3.000 personas y no paró de crecer. Esta será la 15° edición y en los últimos años recibimos un promedio de 15.000 asistentes”, explica Ángel Ponte, organizador del festejo.

 

Alma de chamamé

La fiesta se realiza en el establecimiento Los Potros, un predio cercano a la ciudad y quizás el detalle que más se destaca es que todas las instituciones locales, principalmente las escuelas y los clubes, se hacen cargo del servicio de cantina y buffet. De más está decir que durante estos días pueden degustarse las mejores comidas típicas que van desde tortas fritas, pasteles o torta asada hasta las mejores empanadas, choripanes y el imperdible asado del domingo, a cargo del club Centro Social Sarmiento. “Se han llegado a asar 3.000 kilos de carne a la estaca”, comentan desde la organización.

Se trata de una verdadera “maratón de chamamé” con 60 grupos en vivo, que empieza el sábado al atardecer hasta la madrugada del domingo y tras una horitas, se reanuda a las 9 de la mañana hasta el lunes temprano. “Es un escenario de 12 metros de ancho con doble sonido. Mientras termina de tocar un grupo empieza el otro, 20 minutos cada uno, sin parar ”, cuenta Ponte.

Mucha gente se instala en carpa ya que en Margarita hay un solo hotel. Además, muchos llegan con su mesa y su banqueta a pasar el día. “Los bailarines traen un atuendo impresionante, de punta en blanco. No faltan las alpargatas ni el facón”, describe Ponte. Un verdadero festejo que deja sorprendido a más de uno por su envergadura y le da un toque singular a esta localidad que, además, tiene un particular origen.

 

La historia de amor que no fue

Para conocer los inicios de este pueblo, hablamos con quien hace años se lanzó a la búsqueda de documentos, datos y fechas porque, según nos cuenta, “mis alumnos conocían sobre historia en general, pero querían saber cómo nació su pueblo”. Se trata del profesor Humberto Torterola, autor del libro sobre el origen de Margarita.

Humberto es un apasionado sobre el tema, lo que hace a la charla muy amena. Cuenta que allá por fines del siglo XIX llegó a este lugar Luciano Leiva, un político santafesino, para comenzar la explotación de los grandes bosques de quebracho colorado que eran típicos de la zona. “Leiva pasaba largos períodos en este lugar por lo que construyó un chalet y al tiempo un aserradero a vapor, una innovación para la época, para fabricar, entre otras cosas, los durmientes para las vías. Esto dio trabajo a alrededor de 200 obreros, lo que hizo que se comenzaran a instalar en este lugar”.

El primer tren llegó el 24 de febrero de 1890 y con él la fecha que se toma como fundación, pero si hay algo curioso por estos pagos es el nombre del pueblo, “ya que analizando los lazos familiares no encontramos ninguna Margarita, de hecho su mujer se llamaba Josefa. En una entrevista a un diario aseguró que fue en homenaje a la primer mujer que lo enamoró, pero no correspondió su amor ya que estaba comprometida. Estuvimos investigando pero no encontramos mas datos sobre ella”, explicó el historiador.

A través del intercambio comercial que Leiva realizó con la empresa ferroviaria se forjó una gran afinidad, por lo que al contrario de otros lugares donde el pueblo tiene una denominación y la estación otra, se decidió respetar el nombre original: Margarita.

Los primeros habitantes eran de Corrientes, Entre Ríos, Sur de Santa Fe y Córdoba. Luego vino la inmigración, principalmente de italianos y en menor medida de españoles y ucranianos. “A principios del siglo veinte comenzó la explotación de La Forestal, una empresa extranjera muy grande, que hizo que empresas de capital nacional cerraran y Margarita dejó de ser un poblado industrial para pasar a ser agrícola. Hoy, la zona rural de Margarita se encuentra atravesada por la ruta 11. Su parte este es predominantemente agrícola- ganadera, mientras que la oeste es ganadera y forestal. Ya no existen los quebrachos pero sí  hay otras especies con las que se produce leña y carbón”.

 

 

La promesa a San Roque

Humberto también nos cuenta que dentro de los principales festejos del pueblo, quizás el del santo patrono sea el más antiguo por su particular origen. “A mediados de 1903 hubo una peste de viruela.Una de las familias tenía un cuadro de San Roque y los creyentes se reunían a rezar en la casa, para pedirle al santo que interceda ante Dios y los libere de la epidemia, prometiéndole que si eso pasaba él sería su patrono. La enfermedad cesó y por ello cada cada 16 de agosto se celebra el día en su honor”.

Para las tradicionales fiestas patronales de Margarita “a la mañana se realiza la misa y la procesión, luego un gran asado tradicional en la plaza principal. Hay además artesanos y grupos musicales, inclusive vuelve gente que ya no vive en el pueblo para compartir este momento”.

En estos pagos que vieron nacer al boxeador argentino Marcos “El Chino” Maidana, otro festejo que se fue afianzando en la localidad es la Fiesta Provincial del Locro, que se realiza hace más de 10 años en junio. Lo organiza el Centro Social Sarmiento y el Club Central Colonia junto a la comuna. Es un espectáculo ver a los cocineros controlando las grandes ollas, una al lado de la otra. La plaza vuelve a ser el punto de encuentro, con stands y música en vivo.

Actualmente, Margarita está preparándose para su gran encuentro de estancias. Le esperan intensas jornadas a puro chamamé. ¡A preparar las alpargatas!